Burgos en Marcha exigirá la Facultad de Medicina para Burgos desde las Cortes de Castilla y León

Domingo Hernández, presidente provincial del PCAS-TC. /IAC
Domingo Hernández, presidente provincial del PCAS-TC. / IAC

Domingo Hernández, presidente provincial del PCAS-TC, establece en 48 millones de euros al año la repercusión económica que supondría en la ciudad la implantación de estos estudios

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Burgos en Marcha, la candidatura a las elecciones autonómicas de Castilla y León del 26 de mayo que impulsan Partido Castellano Tierra Comunera (PCAS-TC) e Izquierda Unida, entre otras organizaciones, y que encabeza Domingo Hernández, presidente provincial del PCAS-TC, exigirá a las consejerías de Educación y de Sanidad de la Junta de Castilla y León la inmediata implantación en Burgos de una Facultad de Medicina adscrita a la Universidad de Burgos.

Domingo Hernández sitúa en 48 millones de euros al año la repercusión económica en la ciudad de la implantación de los estudios de Medicina en la Universidad de Burgos, a partir del décimo año de existencia de los mismos.

El candidato del PCAS afirma que su implantación no sólo daría un fuerte impulso a la Universidad, sino que mejoraría sensiblemente la atención sanitaria y generaría un tejido industrial nuevo en torno a la biomedicina muy importante para el futuro Parque Tecnológico. Además, tendría una enorme trascendencia económica para la provincia.

A plena capacidad, según recoge su comunicado, la Facultad de Medicina de Burgos rondaría los 1.000 estudiantes, de los que al menos 600 procederían de otros municipios. Serían necesarios 60 profesores y 25 empleados de tipo administrativo. Su implantación, siempre según los estudios que obran en poder de Burgos en Marcha, atraería a 400 médicos a Burgos y se desarrollarían «al menos dos centros o institutos de investigación biomédica, que requerirían de 2,5 millones anuales para funcionar». Así, el impacto económico directo alcanzaría los «24 millones de euros anuales a partir del décimo año de funcionamiento», a los que habría que sumar un impacto indirecto equivalente (otros 24). En este caso, el dinero se movería incrementando un 12% el alumnado de la UBU y por el desarrollo de una industria paralela que, en el caso de la industria farmacéutica, «representa el 5% de todas las exportaciones anuales y el 20% de toda la I+D+i de nuestro país».

La existencia en Burgos de una Facultad de Medicina también evitaría la fuga de profesionales del sector, incidiría en el desarrollo de congresos y reuniones sectoriales y serviría de lanzadera para crear un Área de Ciencias de la Salud que amplíe Enfermería y atraiga a Farmacia y Fisioterapia. Así mismo, recuerdan que «ésta no es una cuestión meramente económica». «Tener más médicos, mejor formados y más satisfechos también repercute en la mejora de la atención sanitaria. Y ofrecer una titulación de este prestigio elevaría tanto potencial de la Universidad como su imagen a nivel nacional», concluye Hernández.

Déficit de profesionales

Según todos los expertos del ámbito sanitario, en Castilla y León hay un déficit crónico de profesionales sanitarios, alarmante especialmente en el medio rural, y es evidente que harán falta 4.000 médicos en los próximos 10 años, lo que obligará a promocionar 200 nuevos médicos más cada año.

La creación de una tercera Facultad de Medicina en Castilla y León, ubicada en Burgos, no es una simple petición académica. «Trasciende su impacto en el sistema académico y se convierte en un factor capaz de generar riqueza». Así lo sostienen en el seno de Burgos en Marcha.

Los decanos de las facultades de Medicina de Valladolid y Salamanca «han reconocido que están muy saturadas» y por cada plaza ofertada para estudiar Medicina en Castilla y León «hay 15 solicitudes que se quedan sin acceso». Casi 1.000 plazas anuales de médico interno residente se cubren en España cada año con médicos extranjeros y se calcula que «10.000 de ellos ejercen sin el título homologado». Además, Medicina es la carrera más demandada por los burgaleses que se van a estudiar fuera, es una carrera casi sin paro y Burgos cuenta con un nuevo hospital universitario que reúne las condiciones óptimas para el trabajo práctico y la investigación asociada a una facultad de Medicina.