«Vamos a ser la alternativa al PSOE desde el Gobierno o la oposición»

El líder de Ciudadanos posa en la sede del partido liberañ en Madrid / . Óscar Chamorro

Garantiza que no va a rectificar la decisión de no pactar con Pedro Sánchez aunque haya riesgo de que se repitan las elecciones

MARÍA EUGENIA ALONSO y RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Del abrazo político que se dieron en febrero de 2016 a una relación hoy inexistente. Albert Rivera (Barcelona, 1979) ha cerrado la puerta a cal y canto a reeditar el acuerdo con Pedro Sánchez, al que considera inhabilitado para ser presidente por haber legitimado a los que «intentaron liquidar España». En sus planes sólo entra tender la mano a Pablo Casado para formar un Gobierno de coalición con Vox de acólito, aunque no le gusta hablar del tercer socio.

–¿Ciudadanos va a denunciar ante la Fiscalía el acoso de la izquierda abertzale en Rentería?

–Sí, este miércoles. Sufrimos patadas, golpes, escupitajos y amenazas. Según nuestros abogados, hay pruebas en los vídeos de que se pudieron cometer diferentes delitos. Yo asumo que siendo candidato a la Presidencia del Gobierno haya gente que te pueda odiar pero que lo hagan con personas que simplemente quieren ir a un acto democrático no tiene sentido. Hubo mucha gente que lo paso mal.

–Es el único partido que ha desvelado su estrategia de pactos ¿porqué ha decidido mostrar sus cartas antes del 28 de abril?

–Porque creo que en una campaña electoral es importante darle certidumbre a los votantes. Que sepan para qué sirve su voto. Que sepan que votar a Ciudadanos es bueno para cambiar al Gobierno y echar a Pedro Sánchez, a los separatistas y a Podemos a la oposición y para construir un nuevo Gobierno desde el centro, desde una posición liberal y constitucionalista.

–Será bueno dar certidumbre al electorado, pero en 2015 usted aseguró que no haría presidente ni a Sánchez ni Rajoy y llegó a pactos investidura con los dos

–No me imaginaba en aquel momento que fueran tan irresponsables de no llegar a ningún acuerdo. Rajoy le dijo que no al Rey. ¡Eso no había pasado nunca! Tampoco había pasado nunca que hubiese un golpe de Estado (en alusión al referéndum del 9-N de 2014) Lo que pasó en Cataluña es un antes y un después. Y Sánchez no es que haya pactado con un partido ni haya hecho una política que a mí no me gusta es que ha legitimado a los que han dado un golpe de Estado en España. Es como si el Gobierno de la UCD hubiera legitimado a Tejero. Es muy grave. Sánchez ha ido con los separatistas y eso le inhabilita para ser el presidente de todos los españoles. Nosotros vamos a ser la futura alternativa al PSOE desde el Gobierno o desde la oposición. Hay una parte importante de España que está deseando que haya un cambio político y nosotros vamos a ir a por eso.

–Hay más de un millón de votantes que dudan entre votar PP o Ciudadanos ¿no cree que confirmar su disposición a investir a Casado presidente puede inclinar la balanza hacia el PP?

–Bueno es que Casado me puede investir a mí también. Los españoles decidirán si soy yo el presidente o lo es él. Aprovecho esta entrevista para volver a tirarle el guante. Le veo más preocupado por los escaños de su partido que por sumar. Yo le pido a los españoles que concentren el voto útil en un partido que crece, que cree en la victoria, que no tiene mochilas, en un partido reformista y en un partido que en el centro político tiene más posibilidades de representar a mucha gente. A partir de ahí y como no me escondo, creo que Casado y yo nos tenemos que poner de acuerdo para intentar formar un Ejecutivo que envíe a Sánchez a la oposición.

–Si Ciudadanos tuviera más escaños que el PP ¿le brindaría la Vicepresidencia a Casado?

–Por respeto a los españoles no voy a repartir cargos porque creo que eso ya lo hemos visto. Yo quiero competir con Casado a ver quién es el que tiene más apoyos, pero también soy consciente que después del 28 de abril estamos obligados a entendernos. Por eso les pido a los españoles que se movilicen, que si no van a votar seguirá Quim Torra mandando en la política nacional y en la economía Pablo Iglesias, Pablo Echenique o Juan Carlos Monedero.

LAS CLAVES

Gobierno con el PP.
«Casado y yo nos tenemos que poner de acuerdo para formar Gobierno y enviar a Sánchez a la oposición»
Pedro Sánchez.
«El presidente del Gobierno ha legitimado a los que dieron un golpe de Estado en Cataluña»
Pablo Casado.
«Está más preocupado por los escaños que pueda sacar su partido que por sumar con Ciudadanos»
Cataluña.
«Yo tengo un plan para recuperar la convivencia: aplicar el 155 y pactar con los constitucionalistas»
Encuestas.
«Nuestros datos dicen que estamos a tres o cuatro escaños de darle la vuelta a la mayoría de izquierda»

–¿De verdad se cree que Torra dirige la política de España?

–Estamos todos pendientes de si tiene que haber indultos o no, cuando lo que tiene que haber es justicia. Estamos pendientes de 21 condiciones de la vergüenza y además poniendo relatores y mediadores en el documento que salió del Consejo de Ministros. Sánchez va en dirección contraria de lo que necesitamos en Cataluña que es supervisión, coordinación y lealtad al Estado.

–Según las encuestas, sin Vox el PP y Ciudadanos no tienen ninguna posibilidad

–Primero vamos a ver qué pasa. Cuántos escaños tienen, si entran o no en el Congreso y si lo hacen vamos a ver si es decisivo. De ser así, mi opción es un Gobierno de coalicion Ciudadanos-PP, no un tripartito. Quiero un gobierno serio que puede hacer las cosas bien como lo estamos haciendo en Andalucía. Yo no quiero ministros proponiendo legalizar las pistolas en las casas. Ni quiero a un ministro que diga que los gais son enfermos, ni que proponga subirle los impuestos a los mileuristas. Hemos peleado mucho para bajar los impuestos a la clase media como para que ahora venga Vox a subírselos.

El 'sanchismo'

–Vamos, que levantar el veto que planteó la dirección de su partido a Pedro Sánchez es inimaginable

–Nosotros no le vetamos. Simplemente dijimos que no le vamos apoyar como supongo que él no nos va apoyar a nosotros. La opción es clara: O Sánchez con los separatistas y Podemos, o Ciudadanos y el PP. Lo entiende un niño de cinco años. El 'sanchismo' ha hecho mucho daño al constitucionalismo. Sánchez tiene el control absoluto del PSOE y hasta que el PSOE no esté en la oposición no hay ninguna esperanza de que ese partido rectifique.

–¿Ni siquiera se replantea la decisión para evitar una repetición electoral?

–Hemos tomado una decisión que es intentar formar un gobierno con el PP y no con el PSOE de Sánchez, de Podemos y de los separatistas. Es una decisión coherente y nadie espera que Ciudadanos pueda legitimar un Ejecutivo de esa naturaleza.

–¿El PSOE no es un partido constitucionalista?

–Hoy por hoy, en manos de Sánchez se han desdibujado sus valores. Uno escucha a Alfonso Guerra, con las discrepancias que pueda tener en lo que es materia nacional, constitucional o territorial, y puede estar mucho más de acuerdo que con lo que diga Adriana Lastra, que llama fachas a los que defienden la Constitución. Ésa es la deriva en la que ha entrado el 'sanchismo', expulsando a Soraya Rodríguez.

–Hay quien dice que se ha ido del PSOE porque no iba en las listas

–No creo que nadie le haya podido sorprender que Soraya Rodríguez se haya ido. Hay gente en el PSOE que lleva tiempo advirtiendo de la deriva de Sánchez tanto que se abstuvieron, como fue su caso, para que hubiese legislatura. En el PSOE se está descomponiendo esa vertiente constitucionalista que fue una seña de identidad durante muchos años, y que el 'sanchismo' ha abandonado. Pero vaya que no es una opinión, que lo dicen los socialistas que se está marchando o que están descontentos.

–Volviendo a Cataluña ¿se ratifica en que debería aplicarse el artículo 155 de forma inmediata?

–Hay demasiados ejemplos de por qué hay que aplicar la Constitución en Cataluña: cuando los comandos separatistas incendian las calles y nadie hace nada, cuando TV3 habla de presos políticos, cuando se adoctrina en las escuelas... Soy partidario de requerir al Gobierno de la Generalitat para que cumpla con la Constitución pero, además, hay que tener un plan, que no tienen ni el PP ni el PSOE, para recuperar la convivencia en Cataluña. Yo sí lo tengo y estoy dispuesto a sentarme con los demás partidos, especialmente con los constitucionalistas, para ver en qué cosas podemos ir juntos. Para ver qué leyes hay que cambiar y tender la mano a los catalanes que quieran participar del proyecto español y ayudarles a que puedan incorporarse a él. Pero también poner pie en pared a los que quieren liquidar España y no pactar con ellos.

–Muy bien, pero para todo eso hay que gobernar y no parece que Ciudadanos vaya a ganar las elecciones.

–He llegado hasta aquí básicamente superando resistencias, obstáculos y apriorismos. Así que confío de aquí al 28 de abril en movilizar a los ciudadanos. Sí que es verdad que con una baja movilización es posible que sigan Sánchez y los separatistas, pero también es verdad que con una alta movilización y, sobre todo, concentrando el voto en un partido que pueda liderar un gobierno podemos dar la batalla. Así que igual que confié el último minuto en darle la vuelta a la tortilla en Andalucía, confío que haya una mayoría de cambio y poder encabezarla. Al final el sistema electoral con 50 provincias pueden bailar dos o tres escaños y con un 30% de indecisos hay que pelear hasta el último minuto.

–Pero los sondeos que son tozudos dicen que el voto a la izquierda crece y a la derecha baja

–Depende. En los datos que manejamos estamos a tres o cuatro escaños de darle la vuelta a la mayoría, y tres o cuatro escaños de 350 me parecen muy poco. Estamos hablando al final de un punto o dos de diferencia de mayoría.

–En su carrera a la Moncloa se ha llevado a Inés Arrimadas ¿qué papel va a jugar tras el 28-A?

–Me gustaría que de la misma forma que hacemos tándem electoral hagamos tándem en el Gobierno.