«Sufrí el 'mono' al cerrar mi Instagram»

Berta Bernad apuesta por la literatura. /R. C.
Berta Bernad apuesta por la literatura. / R. C.

Berta Bernad, 'influencer' que huyó de las redes, presenta una novela sobre su propia experiencia: «Ahora quiero influir a través de mis ideas»

ISABEL IBÁÑEZ

Para la gente sencilla con vidas sencillas pueden ser difíciles de entender los motivos que aporta Berta Bernad (Madrid, 1988) para explicar por qué su vida se había convertido en un infierno: «Estaba tan cargada de fiestas, regalos, viajes, hoteles... que no podía más del estrés, del ritmo que llevaba. Además, yo no soy nada materialista, y nunca me ha importado tener el bolso de moda, se lo regalaba a mi portero para agradecerle que me hiciera fotos y él se lo daba a su mujer». Porque ella fue una de las primeras 'influencers' de este país, una joven que cada mañana se despertaba pensando en qué momentos del día merecerían ser fotografiados y colgados en su cuenta de Instagram con su texto correspondiente para que 98.000 personas, los seguidores que llegó a acumular, los mismos con los que llenaría el Camp Nou, pudieran juzgarla a golpe de ratón. Sí, quizá puede entenderse el agobio.

Llegó a ser tal el malestar que un día de hace dos años se levantó y, aconsejada por su madre, se dio de baja en este mundo de las redes sociales, protagonizando un suicidio digital que cualquiera no está dispuesto a ejecutar. Hasta tal punto que no tiene ni whatsapp, aunque es cierto que sigue conectada con 'sms' y con 'emails'... Y que su empresa, Mindlike Studio, destinada a generar contenidos para grandes firmas de moda y belleza, sigue presente en esa red social de la que huyó. También es cierto que gracias a la fama adquirida en su anterior etapa ha visto publicada en una gran editorial su primera novela, sobre una joven 'influencer' que, agobiada, cierra su Instagram. La presenta estos días: 'Mi nombre es Greta Godoy' (Planeta). «Ya sé que es todo un poco contradictorio, pero por mucho que quieras desaparecer, como marca tienes que estar ahí».

Perfil

Personal y profesional.
Nació en Madrid en 1988. Estudió Periodismo y el grado medio de piano. Fue una de las primeras 'influencers' de nuestro país. En Mindlike Studio hace sesiones de fotos y genera contenidos para firmas de moda y belleza.
Su libro.
'Mi nombre es Greta Godoy' (Ed. Planeta). 384 páginas. 18,50 euros.

Dice que en el libro hay mucho de autobiografía «y de autoayuda, de reflexión y psicología»: «Lo que más me costó de escribirla es separarme de la protagonista. Yo me había vuelto egoísta, no tenía tiempo para los demás. Acabé por no disfrutar del momento; si estaba en una comida andaba pensando en qué foto colgaría. La vida me había cambiado por completo. Si estaba en un evento, todo el mundo quería hablar conmigo, mucha gente con negocios 'on line' a la que yo servía de altavoz. Todos me preguntaban cosas, y si tenían un cinturón para vender me lo daban para que me lo pusiera, aunque no fuera de mi estilo...». Advierte de que Instagram es como una adicción, «como el chocolate o el alcohol», y que le costó tres semanas liberarse del 'mono': «Al principio me sentía muy rara, con un vacío muy grande, tenía la bandeja de 'emails' a cero, y aunque tuviera el móvil en la mano, tenía la sensación de que me lo había olvidado en casa».

Directora de cine

Con su libro recién salido de la imprenta, piensa ya en dirigir una película sobre él, le gustaría ser cineasta: «Ahora lo que quiero es estar en una cena y que un productor me pregunte si puede rodar una historia sobre mi libro, para decirle que sí». Tiene hasta la banda sonora medio compuesta con sus propias melodías al piano (un instrumento que estudió) y que otros artistas están adornando, «algo a la manera de 'Notting Hill', mi película favorita». «Yo siempre he sentido la necesidad de contar historias, de pequeña volvía de un viaje a París con mis padres y ponía a mis amigas en fila para imitar a la guía del museo y explicarles los cuadros de casa».

Licenciada en Periodismo, exhibe su trayectoria como fotógrafa, 'exinfluencer', directora creativa... para reforzar su incursión en la escritura. Asegura estar preparada para afrontar los prejuicios de los que no entienden qué hace una experta en moda y estilo de vida metida a literata. «Ahora voy a ser una 'influencer' a través de mi novela, yo en realidad quiero influir a través de mis ideas, del mensaje de mi libro, que no es 'cierra tu Instagram', sino 'aprende a vivir con ello'. Quiero vender mi novela, venderlo todo, porque hay mucho amor en estas palabras». Críticas ya las sufrió de todos los colores en su etapa anterior, cuando sus 98.000 seguidores juzgaban cada uno de sus movimientos. Con que 'solamente' todos ellos compraran el libro, estaríamos ante un éxito editorial al que a reconocidos escritores españoles les costaría llegar.