El riesgo de rotura de otra presa obliga a evacuar a 24.000 personas en Brasil

Imagen aérea del desastre en Brasil. /Efe
Imagen aérea del desastre en Brasil. / Efe

Los equipos de rescate todavía mantienen la esperanza de encontrar supervivientes tras el tsunami de Brumadinho

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Con la expectativa de hallar algún sobreviviente, los bomberos brasileños de Minas Gerais trabajaban ayer intensamente en el área afectada por el tsunami de lodo que se descargó el viernes sobre las instalaciones del complejo minero Córrego de Feijao, cerca de la localidad de Brumadinho, tras el colapso de una presa que contenía residuos minerales. Hasta el momento han sido localizados 37 cadáveres, otras 192 personas fueron rescatadas con vida y hay 287 desaparecidos.

«Existe la posibilidad de encontrar más supervivientes, pero a medida que pasa el tiempo las opciones disminuyen», admitió el teniente de Bomberos, Pedro Aihara, a cargo del operativo. El estanque que cedió por causas aún desconocidas provocó un brusco derrame de barro que afectó principalmente al área de administración de las instalaciones, donde había cientos de personas trabajando o almorzando. El lodo también alcanzó a una posada y a algunas viviendas cercanas.

Además, este domingo, muy temprano en la mañana, la sirena sonó en Brumadinho para alertar a los pobladores de una nueva amenaza. Los Bomberos habían detectado un «riesgo inminente» de colapso de otra balsa afectada por los desbordes. A las 5.30 horas se pidió con megáfonos a los vecinos que huyeran de la ciudad hacia las zonas más altas y seguras. Alrededor de 24.000 personas tuvieron que dejar sus hogares.

No obstante, más tarde el riesgo cesó. Defensa Civil informó de que entonces los Bomberos retomaban la búsqueda de víctimas y que los vecinos podían regresar a sus viviendas. De todos modos, el dique sigue siendo monitoreado mientras es drenado para evitar un nuevo siniestro.

Grave precedente

El desastre de Brumadinho es ya el más grave ocurrido en Minas Gerais, donde hace tres años otro estanque provocó un accidente similar en Mariana, con diecinueve muertos y severos daños ambientales. Los residuos tóxicos llegaron entonces hasta el río Dulce y de ahí al océano Atlántico. Fue la mayor tragedia ambiental de Brasil con peces y animales salvajes muertos, la producción ganadera y agrícola perdidas y un olor hediondo a lo largo del curso de agua dulce.

Tanto entonces como ahora la empresa involucrada es la minera Vale, una multinacional brasileña que es la mayor productora de hierro del mundo. La Policía Federal investiga las causas del desastre, pero mientras la Justicia ya ha ordenado a la firma hacerse cargo de los gastos de los damnificados y le ha fijado un embargo equivalente a 2.630 millones de euros para eventuales indemnizaciones. Asimismo, la Agencia Ambiental de Brasil le fijó una multa de alrededor de 60 millones de euros.

Más información

Temas

Brasil
 

Fotos

Vídeos