Un carro para hacer la compra, un inodoro y un cobertizo se convierten en vehículos de competición

Un carro para hacer la compra, un inodoro y un cobertizo. Estos son los tres protagonistas de una peculiar y excéntrica competición celebrada en Reino Unido. Despropiados de sus utilidades habituales, han sido tuneados para convertirse en vehículos de carrera. Con  tan sólo unas ruedas y un motor que les diera potencia, han conseguido alcanzar velocidades asombrosas. El carro de la compra llegó a los 114 km/h. Velocidad asombrosa, pero el inodoro le dejó atrás alcanzando una velocidad de 147 km/h. Pero si esta rapidez les deja boquiabiertos... aún hay más. El ganador de la competición ha sido el cobertizo, posicionándose en la cima. Los160 km/h son los que le convirtieron en ganador. La empresa que organizó el evento, dijo que los tres habían establecido nuevos récords mundiales.-Redacción-