EE UU está dispuesto a hablar con Irán «sin condiciones previas»

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU. /Efe
Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU. / Efe

Así lo asegura el secretario de Estado del país norteamericano, Mike Pompeo, a quien la República islámica respondió que es necesario «un cambio de actitud de Washington»

COLPISA/AFP

Estados Unidos está dispuesto a comenzar a hablar con Irán «sin condiciones previas», declaró este domingo en Suiza Mike Pompeo, secretario de Estado del país norteamericano, a lo que la República islámica respondió que es necesario «un cambio de actitud de Washington».

«Estamos dispuestos a sentarnos alrededor de una mesa con ellos. Pero el esfuerzo estadounidense, tendente a frenar radicalmente las actividades nefastas de la República Islámica y de su fuerza revolucionaria va a continuar», agregó Pompeo en declaraciones realizadas en Bellinzona, Suiza.

Es la primera vez que la administración del presidente Donald Trump, que se retiró hace más de un año del acuerdo sobre el programa nuclear iraní y desde entonces multiplica las sanciones económicas y las presiones militares y diplomáticas sobre Teherán, dice claramente que está dispuesta a iniciar el diálogo sin condiciones previas.

Mike Pompeo anunció hace un año doce condiciones drásticas para concluir un «nuevo acuerdo», en particular son restricciones al programa nuclear iraní y un freno a las actividades regionales de Irán. Sin embargo, en los últimos días, Trump bajó un poco el tono y dijo que estaba dispuesto a hablar con los dirigentes iraníes.

Su homólogo iraní, Hasan Rohani, afirmó, por su parte ,que las negociaciones con Estados Unidos podrían llevarse a cabo sólo si había «respeto» de parte de Washington.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, también dijo en una entrevista con la cadena norteamericana ABC, este domingo, que «no era muy probable» que Teherán accediera a mantener conversaciones con Estados Unidos en un futuro próximo.

Presiones de Trump

Señaló que el presidente Trump «está imponiendo presión». «Puede que esto funcione en un mercado inmobiliario. No funciona en el trato con Irán», dijo, insistiendo en que «las amenazas contra Irán nunca funcionan (...) Prueben con el respeto. Eso puede funcionar».

Asimismo, Abas Musavi, portavoz de Exteriores iraní, señaló que Irán no negociará sin «un cambio general de actitud» por parte de Washington hacia su país.

Pero Pompeo pareció inmediatamente dar marcha atrás en la oferta de tener conversaciones sin condiciones con Irán, afirmando que Washington estaba «ciertamente preparado para tener una conversación cuando los iraníes demuestren que se están comportando como una nación normal».

También subrayó que «el esfuerzo estadounidense para revertir fundamentalmente la actividad maligna de esta República Islámica y su fuerza revolucionaria, va a continuar». En otras palabras, Washington no tiene intención de cejar en su campaña de «máxima presión» sobre Irán.

El mes pasado, Washington desplegó un portaaviones, bombarderos B-52 y un barco de asalto anfibio en el Golfo, junto con tropas adicionales, para contrarrestar lo que los líderes de Washington creían que era un plan inminente iraní para atacar activos estadounidenses.

Pero al mismo tiempo, Trump suavizó la retórica la semana pasada, diciendo que Washington no busca un «cambio de régimen» en Irán y que mantiene la posibilidad de conversaciones.

Suiza, intermediario

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores suizo, Ignazio Cassis, expresó la disposición de su país a desempeñar el papel de «intermediario» entre los dos países. Pero, subrayó que Suiza no puede ser «mediadora si no hay voluntad de ambas partes».

Cassis también expresó su preocupación por el «gran sufrimiento» en Irán provocado por las sanciones estadounidenses, e instó a Washington a identificar un «canal» financiero que permita a los iraníes comprar ayuda humanitaria sin ser castigados con medidas punitivas estadounidenses.

Pompeo no respondió directamente a esta petición, pero rechazó la idea de que las sanciones estén causando sufrimiento.

Los desafíos a los que se enfrentan los iraníes «no están causados por nuestras sanciones económicas», dijo. «Están causados por 40 años del régimen islámico que no ha cuidado de su gente y en su lugar ha usado sus recursos para destruir vidas», señaló.

Mientras tanto, prefirió permanecer discreto sobre los esfuerzos, en gran parte liderados por Suiza, para asegurar la liberación de un puñado de ciudadanos estadounidenses que se encuentran detenidos en Irán, afirmando únicamente que el tema era una prioridad para Trump, y que Washington «está trabajando con todas las naciones dispuestas a ayudarnos».