Toque de atención a Trump desde sus filas

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. /Afp
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. / Afp

Falta un acuerdo sobre el presupuesto porque los demócratas rechazan sus exigencias de incluir una partida para construir un muro en la frontera con México

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

Mitt Romney, excandidato presidencial y recién elegido senador por Utah, acusó a Donald Trump de no tener el carácter que se requiere para ser presidente de Estados Unidos y para liderar un país sumido en profundas divisiones. En un artículo publicado en 'The Washington Post', Romney achacó al mandatario la degradación de su presidencia, haber abandonado a los aliados, la falta de altos cargos con la experiencia necesaria en el Gobierno, así como su insistencia sin base en que la superpotencia ha salido siempre perdedora en los asuntos internacionales.

En su escrito, Romney explica que la figura del presidente es indispensable para forjar el carácter nacional y debería unir e inspirar al país. El líder de EE UU, señala el senador electo, debe demostrar las cualidades esenciales de honestidad e integridad y elevar el discurso nacional basado en el compromiso y el respeto. Y para Romney, la conducta de Trump en los dos últimos años, en particular sus acciones durante el último mes, evidencian que no ha logrado situarse a la altura del cargo que desempeña.

Romney, que por otra parte elogió los recortes de impuestos para las elites, la dureza con China y el nombramiento de jueces conservadores, recalcó que esas eran políticas esencialmente republicanas. Pero ante una nación tan dividida, resentida y frustrada, las cualidades de liderazgo del presidente son esenciales y es aquí donde Trump más ha fallado a juicio de Romney.

El presidente, que como de costumbre no se hizo esperar, recordó a Romney vía Twitter que él ganó las elecciones a lo grande mientras su crítico correligionario las perdió contra Obama, y le conminó a volcarse en la seguridad fronteriza y a ser parte del equipo para ayudar al Partido Republicano en sus objetivos.

Por su parte, la presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, sobrina de Romney, dobló el tuit del presidente y condenó el primer acto del senador electo como decepcionante e improductivo, en la línea de la política de obstrucción que los conservadores atribuyen a demócratas y medios. En la misma red social, el jefe de la campaña presidencial de Trump para 2020, Brad Parscale, dijo que Romney no tiene la capacidad de liderar al país.

Romney, cuya relación con Trump ha sido variable, fue uno de sus críticos más duros durante la campaña presidencial de 2016, incluso después de que el ahora presidente obtuviera la nominación del partido. Meses después, cuando Trump fue elegido presidente, Romney recuperó sus buenos modales en su intento de ser nombrado secretario de Estado, cargo para el que fue incluso entrevistado pero nunca obtuvo.

Durante las presidenciales de 2012, cuando fue el candidato republicano, no dudó en aceptar el respaldo de Trump,que por entonces emergía en el escenario político nacional con una campaña basada en falsedades, el 'nativismo', que dudaba de que Obama hubiera nacido en territorio de EE UU.

El año pasado, cuando estableció su residencia en Utah para presentar su candidatura al Senado, no dudó en aceptar de nuevo el respaldo del presidente y en dejar las críticas a un lado. Al ser preguntado durante la campaña, Ronmey dijo que solo quería hablar del futuro.

Las reacciones en Washington a su último artículo fueron de todo tipo. Los hay que ven un 'momento Romney' para posicionarse en el Senado como una suerte de líder de la 'resistencia republicana' que abriría la veda de las críticas republicanas a Trump. Los más escépticos dudan sin embargo de que el senador llegue realmente a actuar como predica.

Romney, según otros análisis, dada su mayor experiencia en el escenario nacional, podría estar contemplando utilizar la Cámara Alta para intentar convertirse en el líder que enderece a los republicanos - y al país- para retomar el camino de los valores del conservadurismo tradicional. Y con ello podría también estar considerando una nueva candidatura para desafiar la aspiración de Trump de presentarse a la reelección en 2020.

La legislatura en el Congreso que se inaugura mañana con un nuevo liderazgo demócrata en la Cámara de Representantes y bajo el síndrome del cierre parcial del Gobierno federal, presentará sin duda oportunidades para cambios en el signo político nacional.