Trump ordenó que dieran a su yerno acceso a documentos clasificados

Donald Trump. /Efe
Donald Trump. / Efe

El problema es que tanto el presidente de Estados Unidos como su familia han negado repetidamente que lo hiciera

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

Por sus negocios en Oriente Medio y todo lo que «se le olvidó» compartir con el FBI en su declaración oficial, la agencia de inteligencia estadounidense, el consejero legal de la Casa Blanca y el jefe de gabinete decidieron el año pasado que Jared Kushner no les merecía suficiente confianza como para darle acceso a los secretos de Estado más delicados que pasan por el Despacho Oval. Al día siguiente Donald Trump ordenó a su jefe de gabinete que revocara la decisión y le concediera el preciado 'clearance'.

Como presidente, Trump tenía la potestad para hacerlo, por inusual que resulte esa muestra de nepotismo. El problema es que tanto él como su familia han negado repetidamente que lo hiciera, por lo que la noticia revelada el jueves en el New York Times ha descolocado a propios y extraños. Su colaborador de campaña Chris Christie admitió que ocultarlo resulta sospechoso. Kelly se sintió tan incómodo cumpliendo esa orden que lo puso por escrito, para que quedase constancia en los archivos. Los demócratas revisan ya en el Congreso las declaraciones del presidente y su familia en busca de un perjurio y han solicitado a la Casa Blanca todos los documentos pertinentes a esa decisión, que sin duda tardarán en llegar.

Como enviado especial para trabar la paz en Oriente Medio, Kushner ha viajado esta semana a la región para afinar un esperado plan de paz. Entre sus reuniones de alto nivel destaca la que mantuvo el martes con el príncipe heredero de Arabia Saudí Mohaman bin Salman. Los expertos coinciden en que hubiera mermado su credibilidad y su capacidad de actuar no conocer información que sin duda tendría su contraparte, pero Trump no eligió defender su decisión con esos argumentos, sino mentir sobre ello cuando se le preguntó. «No», afirmó tajante cuando el periódico neoyorquino le preguntó el año pasado durante una entrevista en el Despacho Oval. «No creo que tenga autoridad para ello, no lo haría. Nunca me he involucrado en temas de seguridad».

Sólo el 36% de los estadounidenses cree a estas alturas que el presidente es un hombre honesto, pero las expectativas con su hija eran mayores. Hace apenas unas semanas Ivanka Trump aseguró en entrevista con la cadena ABC: «El presidente no tuvo ningún tipo de involucramiento en el 'clearance' de mi marido o mío». Cuando se le preguntó cuáles fueron los problemas que retrasaron tanto su autorización, la hija del presidente sostuvo, con la misma determinación, que «no hubo ningún problema, salvo el atasco de un millón de solicitudes».

Con ello Ivanka pone sobre aviso a los congresistas que estudian llamarla a testificar bajo juramente de que bajo su apariencia dulce y delicada esconde la misma capacidad de mentir que su padre. En la cuenta del Washington Post, que analiza las declaraciones del presidente con diez días de retraso, Trump ha mentido ya en casi 9.000 ocasiones durante su presidencia. Desde que varios de sus colaboradores hayan sido condenados por perjurio, la portavoz de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders parece ser más cuidadosa. Este viernes se limitó a decir: «No comentamos sobre temas de seguridad».