Irán apela a la resistencia frente a EE UU en el 30 aniversario de la muerte de Jomeini

El líder supremo iraní, Ali Jameneí, participa en un acto que conmemora el 30 aniversario del fallecimiento del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeiní. /Efe
El líder supremo iraní, Ali Jameneí, participa en un acto que conmemora el 30 aniversario del fallecimiento del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeiní. / Efe

El que es considerado «arquitecto de la república islámica» falleció a los 87 años después de liderar una revolución que acabó con la dinastía de los Phalaví y dio un giro radical a la vida de unos iraníes que hasta 1979 eran aliados de los norteamericanos en la región

MIKEL AYESTARANJerusalén

Irán vivió una jornada de recuerdo al Imam Jomeini en el 30 aniversario de su muerte. El que es considerado «arquitecto de la república islámica» falleció a los 87 años después de liderar una revolución que acabó con la dinastía de los Phalaví y dio un giro radical a la vida de unos iraníes que hasta 1979 eran aliados de Estados Unidos en la región.

Su lugar al frente del país lo ocupó Alí Jamenei, quien lleva tres décadas como Líder Supremo y aprovechó el aniversario para decir a Donald Trump que Irán «no se dejará engañar» por su última oferta negociadora y que no renunciará a su programa balístico. «Saben que en este campo hemos alcanzado un punto de disuasión y estabilidad del que nos quieren privar, pero no lo conseguirán», declaró Jamenei en un discurso pronunciado en la ceremonia central del día de homenaje a su antecesor en el que llamo a «resistir» para seguir con su legado.

Un año después de salirse de forma unilateral del acuerdo nuclear y de imponer duros castigos a la república islámica, el presidente estadounidense tendió su mano al diálogo y su secretario de Estado, Mike Pompeo, señaló que su país está preparado para dialogar «sin condiciones previas», siempre que Irán se comporte «como una nación normal».

Los iraníes desconfían de estas ofertas ya que pese a cumplir todo lo pactado en el acuerdo atómico, según confirman los informes de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Trump volvió a una política de castigos que asfixia al país y le impide la venta de petróleo. El plan estadounidense pasaría por intentar un acuerdo más amplio que incluya, además de limitar la capacidad nuclear, congelar el programa balístico y poner freno a la expansión regional.

El ministro de Asuntos Exteriores, Yavad Zarif, se refirió a la estrategia de Trump como una «guerra económica» y adelantó que «una guerra y unas negociaciones, con o sin condiciones previas, no van bien juntas». Un mensaje que aleja cualquier opción de diálogo bilateral al menos hasta que Washington levante los castigos.