Israel recupera los asesinatos selectivos en la nueva escalada de tensión en Gaza

Traslado de un palestino herido. /ANAS BABA (AFP)
Traslado de un palestino herido. / ANAS BABA (AFP)

Un proyectil dirigido por el Ejército hebreo mata a un miembro de Hamás en su coche en la capital de la Franja

MIKEL AYESTARANCorresponsal en Jerusalén (Israel)

Los cohetes y morteros y los bombardeos son el lenguaje al que vuelven a recurrir las facciones palestinas de Gaza y el Ejército de Israel para dirimir sus diferencias. Un lenguaje tan conocido como estéril que convierte la situación en una especie de Día de la Marmota sangriento que desde el viernes ya ha costado la vida al menos a 25 personas; 21 palestinos, según el ministerio de Salud, y cuatro israelíes, en la peor escalada de tensión que se recuerda desde la guerra de 2014.

La tregua firmada hace un mes, justo antes de las elecciones generales, es historia y Benyamin Netanyahu ordenó a las Fuerzas Armadas «continuar con sus ataques masivos contra elementos terroristas de la Franja de Gaza» y «reforzar las fuerzas desplegadas a su alrededor, con tanques, artillería y tropas». Hamás y Yihad Islámica han lanzado más de 600 cohetes e Israel ha alcanzado hasta el momento más de 250 objetivos en la Franja, unas cifras que sepultan a corto plazo los intentos de Egipto por lograr un alto el fuego.

El anuncio del primer ministro israelí, unido al reforzamiento de las medidas del bloqueo, es el habitual en este tipo de estallidos de violencia que se repiten de forma cíclica. Ante los cientos de cohetes y morteros lanzados desde la Franja y la fuerte presión política y social pidiendo medidas contundentes, Israel recurrió por primera vez desde 2014 a un asesinato selectivo en la Franja.

«Acabamos de matar a Hamed Ahmad al-Jodari, un terrorista de Gaza responsable de transferir los fondos iraníes a Hamás y a la YIP (Yihad Islámica Palestina), que ayudan a financiar los cohetes que lanzan contra los israelíes», informó el Ejército en su cuenta de Twitter a media tarde, momentos después de que desde Gaza llegaran las imágenes de un turismo calcinado por el impacto de un proyectil en las calles de la Ciudad de Gaza.

«Transferir dinero iraní a Hamás y a la YIP no te convierte en un hombre de negocios. Te convierte en un terrorista», añadió la cuenta de los militares. Al-Jodari tenía 34 años y Hamás confirmó que era uno de los suyos. Su nombre se suma a la lista de dirigentes islamistas asesinados de forma selectiva en la que aparecen figuras como el jeque paralítico Ahmed Yasin, cofundador de Hamás.

Las treguas son frágiles paréntesis en una situación que ha degenerado en un círculo vicioso. En esta ocasión los israelíes acusan a Yihad Islámica de arrojar la primera piedra tras el lanzamiento de un cohete el martes, a lo que tanto Yihad como Hamás replican que es su respuesta ante la pasividad de los israelíes a la hora de implementar las medidas acordadas para aliviar el bloqueo en el último alto el fuego de finales de marzo. «Estamos hartos de promesas incumplidas, hemos hecho esfuerzos extraordinarios para evitar la escalada, pero Israel, como siempre, pospone todos los puntos que habíamos acordado, no se mueve nada», confiesa a este medio desde Gaza Bassem Naim, exministro de Salud y responsable del Comité de Relaciones Externas de Hamás.

La escalada se produce en un momento sensible para Hamás, que necesita dinero de forma desesperada para hacer frente a la grave crisis que sufre la Franja, y para Israel, que el jueves celebrará el Día de la Independencia; en apenas diez días acoge el festival internacional de Eurovisión que será seguido por millones de personas de todo el mundo, y donde Netanyahu está inmerso en la creación del nuevo gobierno.

«Estas circunstancias hacen pensar que este estallido de violencia puede acabar con un compromiso y concesiones a los palestinos», apuntó Amos Harel en el diario 'Haaretz' en un artículo en el que recordó el retraso del dinero de Catar que debía haber entrado en Gaza, el «modesto» número de camiones a los que se permite la entrada en la Franja, así como el nulo movimiento en las operaciones para mejorar el suministro eléctrico, tres de los puntos acordados a finales de marzo.

Llamada a la calma

Los egipcios trabajan en la sombra para reconducir la situación en medio de los llamamientos de la comunidad internacional para el cese de la violencia. El emisario de la ONU encargado del conflicto palestino-israelí, Nickolay Mladenov, instó a «todas las partes a calmar la situación y a regresar al entendimiento de los últimos meses» y la máxima responsable diplomática de la Unión Europea, Federica Mogherini, criticó a Hamás y manifestó que «los ataques indiscriminados de cohetes por parte de militantes palestinos en Gaza deben cesar de inmediato: la UE reitera su compromiso fundamental con la seguridad de Israel».

El presidente palestino, Mahmud Abas, lamentó en un comunicado que «el silencio que la comunidad internacional está demostrando hacia los crímenes de Israel le animan para seguir cometiendo todavía más crímenes contra el pueblo palestino», pero su voz no llega a una Franja en la que ven al presidente como parte de sus problemas y no como una solución debido a la lucha fratricida entre Hamás y Fatah.