Roussef, en contra de una intervención militar en Venezuela

La expresidenta de Brasil, Dilma Vana Roussef, en Burgos. /Ricardo Ordóñez/ICAL
La expresidenta de Brasil, Dilma Vana Roussef, en Burgos. / Ricardo Ordóñez/ICAL

La expresidenta de Brasil se encuentra en Burgos invitada por UGT con motivo de la celebración de su 130 aniversario

ICAL.Burgos

La expresidenta de Brasil, Dilma Vana Roussef, reclamó, en las jornadas organizadas por UGT con motivo de su 130 aniversario en Burgos, que la comunidad internacional no acepte la invasión de Venezuela por parte de Estados Unidos, como se ha hecho en otros países como Irak o Siria. «Su invasión sería una tentativa muy grave y no se puede aceptar que invadan este país», dijo Roussef en su ponencia, en la que también pidió el apoyo internacional para frenar el deterioro institucional que vive el país del Amazonas, determinado por el encarcelamiento de su expresidente Lula da Silva, desde el pasado 7 de abril de 2018.

A ese respecto, criticó una hipotética invasión militar en Venezuela. Una opción que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, no pareció descartar en su visita oficial a EE UU para reunirse con el mandatario Donald Trump, aunque para Roussef es poco probable porque en su país esta intervención militar no cuenta con el apoyo de las fuerzas armadas.

Con respecto del encarcelamiento de Lula da Silva, explicó que su entrada en prisión constituye un ataque grave contra la democracia, no sólo para el exmandatario, sino porque significa que una de las naciones más grandes de Latinoamérica «está callando ante esta situación de fascismo, un año después de su entrada en la cárcel». Por ello, reclamó el apoyo de la comunidad internacional, para evitar que Brasil avance en un deterioro institucional iniciado en 2016.

Para Dilma Roussef, situaciones como la de Lula están evidenciando que el mundo atraviesa por un «momento de riesgo» porque instrumentos como el diálogo social, como pilar de la democracia, están siendo amenzados por el individualismo que es el que «cría elementos como la desigualdad» y por eso, se está produciendo el auge de partidos de corte urtraderechista. «Hay que abogar por la tradición democrática de la Igualdad y el Estado de Derecho», reivindicó.

De esta manera, señaló la importancia de generar espacios de diálogo y de discusión sobre la democracia, como sucede en organismos de diálogo social, para volver a situar a los ciudadanos en el centro de los debates y tal y como, apuntó, se hizo durante su gobierno y el gobierno de Lula en Brasil, en los que se consiguió sacar al país del mapa del hambre de la ONU o se logró que 36 millones de brasileños dejasen de estar en situación de miseria extrema.

Redes sociales

Dilma Vana Roussef señaló a las redes sociales como elemento de la comunicación que propicia que se generen espacios en los que no hay diálogo, «es más bien un monólogo», dijo la expresidenta brasileña, en un momento en el que apuntó que las redes están generando que se difundan datos de personas y que, de ahí, surjan mensaje directos a los electores.

Roussef insistió en la idea de que «sin diálogo no existe la democracia», en un momento en el que, su país y otros tantos del mundo, están viviendo el auge de tendencias políticas neofascistas, pese a que aparentemente eran un democracia madura. «Ahora están usando la ley como arma de guerra», concluyó.