Dos vecinos ordinarios son detenidos por el colapso de Gatwick

Pasajeros esperan en el aeropuerto de Gatwick. /Efe
Pasajeros esperan en el aeropuerto de Gatwick. / Efe

El ministro de Transportes habría parado el trabajo sobre una ley de drones para concentrarse en el 'brexit'

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Las circunstancias chocantes que han envuelto el colapso del tráfico aéreo en el aeropuerto de Gatwick en los últimos días, por la incursión de drones en la zona de seguridad, han sido reforzadas con la detención de un matrimonio ordinario, residente en Crawley, la ciudad de cien mil habitantes cuya vida económica depende en gran medida de la actividad del aeródromo contiguo.

Él, Paul Gait, de 47 años, es descrito por sus vecinos como un hombre laborioso, que sale de su casa poco después de las siete de la mañana y que suele volver tarde, tras pasar la jornada reparando o instalando ventanas. El propietario de la compañía para la que trabaja dice que pasó el jueves en una de las obras que tienen contratadas. Y que le sorprendería su implicación en este incidente de dimensiones espectaculares.

John Allard, que dirige el negocio de ventanas de doble acristalamiento, afirma en el diario 'Daily Telegraph' que pudo ser él quién le infectó con el entretenimiento de volar modelos con mandos a distancias. Gait lo ha practicado con coches, helicópteros o aviones y últimamente lo hacía también con drones, pero sin que el director tenga noticia de problema alguno con la ley.

Se contemplan los mensajes en Facebook de Gait y de su mujer, Elaine Kirk, de 54 años, y no provocan sospecha. Parece una pareja afectuosa, que disfruta con sus hijos, que posa con amigos y familiares y con frecuentes sonrisas. Ella dedica algún mensaje al 'perro negro' de la depresión, pero no hay quejas, no hay política. Están posiblemente en el espectro social más numeroso en las estadísticas del país.

Por qué esta pareja convencional habría decidido, con el presumible conocimiento, al menos por parte de él, de las reglas sobre la exclusión de los drones en una zona en la que ha crecido y en la que viven, junto al aeropuerto de Gatwick, quebrarlas de la manera más bestia y meter en la pista uno, dos, un número sustancial de aparatos- según el ministro Chris Grayling-, para provocar como mal menor tal contratiempo.

Un ciclista

Las narraciones de los medios británicos han volado en algunos casos muy lejos pero la portada del 'Daily Mail' decía hoy que el autor o autores de la fechoría se habían burlado del Ejército y de la Policía que los perseguían, volando un dron, mostrando las luces, causando la alarma, y escondiéndose inmediatamente. Habría sido su última aventura, cuando oscureció en la tarde del jueves.

Las fuerzas de seguridad han recurrido desde el despliegue del jueves a inhibidores de frecuencias, que identifican la señal entre el mando a distancia y el aparato y la quiebran, y a sistemas militares para destruir drones enemigos. Pero, ¿habría esta pareja volado antes unas 50 veces su dron, o sus drones, desde una furgoneta que les permitía huir? ¿Y quién es el ciclista que desmontaba a toda prisa dos drones, el jueves hacia las 18.00, según un conductor que se lo contó a 'The Sun'?

El aún misterioso colapso del tráfico aéreo en torno al aeropuerto de Gatwick ha dado paso a una extraña normalidad. Los aviones aterrizan y despegan, el atasco será resuelto a lo largo del domingo. Pero el despliegue excepcional de fuerzas y de sofisticados instrumentos en el perímetro no podrá retirarse hasta que la Policía no tenga prueba irrefutable de que ha detenido a los autores.

No hay ya nada en Reino Unido que no tenga que ver con el 'brexit'. En este caso, 'The Times' dice que Grayling, que hizo campaña por la marcha de la UE, paró el trabajo de los funcionarios de su Ministerio de Transportes sobre una ley reguladora del uso de drones, porque, como en otros departamentos, el 'brexit' exigía la concentración y las horas de todos.

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