Se extiende el escándalo de la célula neonazi de policías de Fráncfort

Vista del exterior de una comisaría de policía en Fráncfort. /Efe
Vista del exterior de una comisaría de policía en Fráncfort. / Efe

Los registros se amplíana otras comisarías mientras otro abogado turco-germano denuncia haber sufrido amenazaspor defender a víctimas de los terroristas

JUAN CARLOS BARRENA

El caso de una posible red neonazi en el seno de la Policía de Fráncfort sigue levantando olas. Mientras los registros en despachos de sospechosos se han extendido a otras comisarías, otro abogado turco-alemán ha denunciado haber recibido amenazas por escrito firmadas con las siglas 'NSU 2.0', la abreviatura de la célula terrorista neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista. Al mismo tiempo, una temida especialista en asuntos internos ha asumido el liderazgo de la investigación para averiguar el alcance de la trama ultraderechista entre los agentes de la capital financiera de Alemania.

Tras la suspensión de cinco policías de Fráncfort, cuatro hombres y una mujer, como sospechosos de difundir e intercambiar simbología nazi y mensajes xenófobos y antisemitas, fuentes policiales revelaron ayer que los registros se han ampliado a otras comisarías, entre ellas la del cercano distrito de Marburgo, aunque no quisieron dar detalles para no entorpecer las pesquisas.

Entretanto, el abogado penalista de Colonia Mustafa Kaplan denunció ayer haber recibido un mensaje amenazante suscrito en nombre de la desarticulada organización terrorista de ultraderecha Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), responsable del asesinato de nueve inmigrantes y una policía en Alemania. El abogado turco-germano ha representado procesalmente los intereses de familiares de víctimas de la NSU y del presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan, en su pleito con un cómico alemán.

El texto del mensaje enviado es similar al de la carta recibida por la también abogada germano-turca Seda Basay-Yildiz. En este último caso los autores anónimos amenazaron con matar a su hija de dos años. En declaraciones a la prensa, Kaplan dijo que ambos mensajes proceden de la «misma fuente» y «tienen como meta amedrentar a personas de origen migratorio».

Basay-Yildiz representó también en el juicio contra una miembro de la NSU los intereses de familiares de las víctimas y se sospecha que la carta amenazante contra su hija pudo ser redactada por miembros de la red neonazi en el seno de la Policía de Fráncfort. Spiegel Online reveló además que mensajes similares con amenazas fueron enviados por correo electrónico el pasado domingo a otros abogados penalistas, pero también a periodistas, aunque sus nombres no han trascendido.

Mano dura

Por otro lado, el 'Frankfurter Allgemeine' ha revelado que la propia presidenta de la Oficina de Investigación Criminal del Estado federado de Hesse, Sabine Thurau, ha asumido la dirección de la investigación para resolver el caso. Thurau es temida en círculos policiales por su pasado como implacable responsable del departamento de asuntos internos y su inflexibilidad con agentes sospechosos de violar la ley.

Quienes la conocen en la ciudad del Meno aseguran, según el diario, que la también abogada, excomisaria de Policía y antigua directora de la prisión de Fráncfort no dudará en actuar con mano dura si se confirma que los agentes sospechosos están también directamente implicados con el envío de los mensajes amenazantes. El ministro del Interior de Hesse, Peter Beuth, subrayó que quiere claridad cuanto antes e identificar con urgencia a las posibles ovejas negras para evitar mayores daños a la imagen de las fuerzas de seguridad. «No puedo permitir que más de 14.000 policías sufran las consecuencias de los abusos de unos pocos colegas», subrayó.