Putin se blinda de las críticas con una ley que castiga las ofensas al poder por internet

Putin monta a caballo junto con oficiales femeninas de la Policía de Moscú en la víspera de la celebración del 8-M. /AFP
Putin monta a caballo junto con oficiales femeninas de la Policía de Moscú en la víspera de la celebración del 8-M. / AFP

La Cámara baja rusa aprueba una ley que permitirá bloquear contenidos e impondrá multas a quienes falten el respeto a las autoridades

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal. Moscú

La Duma Estatal de Rusia, la Cámara baja, aprobó ayer en tercera y definitiva lectura una ley que permitirá bloquear contenidos en internet e impondrá serias multas a quienes falten el respeto a los órganos de poder, a los símbolos del Estado y difundan noticias falsas. Esta nueva norma, que también contempla arresto administrativo, será sometida la semana que viene al visto bueno del Consejo de la Federación (Cámara alta) y enviada después al Kremlin para que el presidente, Vladímir Putin, la promulgue mediante su firma.

Según esta nueva regulación, cuando se observe un caso concreto de ataque a las autoridades o noticia falsa será la Fiscalía la que se dirija a Roskomnadzor, el órgano oficial que vigila el tráfico en internet para que aperciba al infractor a retirar de inmediato su publicación. De no hacerlo, se enviará la orden para que el operador que corresponda bloquee el contenido. Habrá además multas que van desde los 30.000 al millón y medio de rublos (entre 400 y 20.000 euros). Si no se pagan, las autoridades judiciales podrían establecer penas de prisión menor en el marco del código administrativo.

LA CLAVE

Fuertes castigos.
La normativa contempla sanciones de entre 400 y 20.000 euros y penas de cárcel si no son abonadas

La elevación de la edad de jubilación, la subida de impuestos y el aumento de los precios han intensificado en los últimos meses las críticas contra Putin y su Gobierno, no sólo en los escasos medios de comunicación opositores, sino especialmente en las redes sociales. Todo ello en un contexto en el que los rusos observan cómo el Estado gasta ingentes sumas en armamentos y en ayudar militarmente al régimen sirio y a los separatistas del este de Ucrania. La valoración del Ejecutivo, que ya antes era baja, está por los suelos. Incluso Putin, a quien se considera el 'líder supremo' y 'padre de la patria', también ve cómo se resiente su apoyo. Sigue siendo todavía muy alto y encabeza todos los sondeos a gran distancia de cualquier otro político, pero su popularidad no está ya en torno al 80% como antaño.

Baja valoración

Según una encuesta de la Fundación de la Opinión Pública, de celebrarse ahora mismo elecciones presidenciales, el actual jefe del Estado obtendría el 46% de los sufragios. Ello obligaría a ir a una segunda vuelta con el segundo candidato más votado. En los comicios de marzo de 2018, Putin obtuvo la victoria en primera ronda con el 76,69% de los votos.

En ese contexto, el Kremlin parece haber comprendido que el caudal de críticas en las redes sociales y en algunos medios del país supone una amenaza seria para Putin. Así, la nueva ley aprobada ayer permitirá bloquear contenidos en internet «no adecuadamente contrastados» que pueden «causar daños y hacer peligrar la vida de la ciudadanía o de sus propiedades, alterar el orden público u obstaculizar el funcionamiento de entidades de alcance social, energético y afectar al transporte público o a la actividad bancaria».

Pero todos esos supuestos perjuicios que podrían provocar las 'fake news' no son más que la justificación para incluir en el texto de la ley las 'ofensas' o 'faltas de respeto' a los órganos de poder. Los detractores sostienen que no está suficientemente tipificado ni claro qué 'insultos' o 'ridiculizaciones' y en qué tono pueden ser motivos de sanción.