Ford Focus ST, comportamiento bipolar

Ford Focus ST, comportamiento bipolar

Tan eficaz en circuito como práctico en el día a día

Para el verano está prevista la comercialización del nuevo Focus ST, desarrollado por Ford Performance con tecnologías deportivas y hasta 280 caballos de potencia. A pesar de ese planteamiento, que podría parecer para una conducción propia en un circuito, resulta fácil de conducir para el día a día.

El modelo, disponible en carrocería de cinco puertas y familiar (Sportbreak), adopta configuraciones específicas de suspensión y frenos para afrontar las elevadas prestaciones tanto del motor de gasolina como del diésel. Además, equipa un diferencial autoblocante que mejora la estabilidad y aumenta la velocidad de paso por curva. Estas nuevas mecánicas incrementan la potencia hasta un 12 % en comparación con la generación anterior del Focus ST.

El propulsor de gasolina corresponde a la nueva generación de la conocida familia EcoBoost pero con una elevada cilindrada de 2.3 litros. Gracias al turbo, se alcanza una potencia de 280 CV a 5.500 rpm y un par de 420 Nm a un margen estable de régimen entre 3.000 y 4.000 rpm. Las prestaciones son muy brillantes, con una aceleración prevista de 0 a 100 km/h inferior a 6,0 segundos.

La respuesta del motor mejora utilizando un turbocompresor de baja inercia de doble entrada, una tecnología desarrollada para el GT y el F150 Raptor que proporciona una respuesta inmediata, que se acentúa aún más en los modos Sport y Track Drive. La caja de cambios manual de seis velocidades es más rápida con recorridos más cortos entre marchas en comparación con el Focus estándar.

En cuanto al diésel, se trata del EcoBlue de 2.0 litros y 190 CV. Es el propulsor de gasóleo más potente de la gama, con un par de 400 Nm si bien ya desarrolla 360 Nm a partir de solo 1.500 revoluciones para una respuesta más lineal desde bajo régimen. En este caso, el turbocompresor es de geometría variable y baja inercia. Para este motor se ofrece un cambio automático de siete velocidades, aparte del manual.

El sistema de control electrónico del motor acelera al reducir de marcha para que coincida la velocidad de rotación del motor con la de la marcha que se está seleccionando, con un efecto doble embrague. Una ventaja para los conductores menos experimentados aunque los más veteranos lo pueden desactivar si así lo prefieren.

Otro dispositivo eficaz en conducción deportiva es el diferencial autoblocante. El sistema ajusta la distribución en la entrega de potencia y puede aplicar un bloqueo gradual sobre la rueda para conseguir la mejor capacidad de tracción y en definitiva más velocidad a la salida de las curvas. Los Focus ST de gasóleo montan el sistema de control de par, que mejora el agarre en carretera y reduce el subviraje al aplicar cierta fuerza de frenado a la rueda delantera interior.

En los modelos con carrocería Sportbreak se reposicionan los amortiguadores, se aumenta la rigidez hasta un 20 % en la parte delantera y un 13 % en la trasera y se rebaja la altura de la carrocería en 10 milímetros. En opción, y como parte del paquete Performance en los EcoBoost de cinco puertas, un sistema monitoriza cada 2 milisegundos la suspensión, el chasis, la dirección y el sistema de frenado en beneficio de un mayor confort y una dinámica de conducción más brillante.

La dirección del nuevo Focus ST es muy rápida y solo requiere dos vueltas volante para girar las ruedas entre un tope y el contrario. Los frenos son más grandes con mayor potencia para una frenada más eficaz y resistente al uso continuado.

Para los ST equipados con el paquete Performance, el conductor puede modificar los reglajes si se circula por una carretera resbaladiza, aparte del modo normal y deportivo. Además de la suspensión, se modifica el acelerador y otros parámetros como los cambios de transmisión, el control de estabilidad y el sonido del escape.

La instrumentación se inspira en la del Ford GT. Lleva indicadores digitales de presión del turbo, presión y temperatura del aceite que se muestran en una pantalla de 4,2 pulgadas en color. Los asientos delanteros en color ébano son del especialista Recaro, tapizados con una selección de tejidos como cuero o cuero parcial y materiales Miko Dinamica. La atmósfera deportiva del habitáculo se refuerza con el volante, pomo del cambio y las placas de aluminio con relieve.

Por fuera, el Focus ST se reconoce por detalles como las llantas de aleación de diseño específico, la rejilla frontal que proporciona mayor capacidad de ventilación y los elementos de las alas inferiores que canalizan el aire hacia las entradas de la cortina de aire para mejorar el rendimiento aerodinámico. Detrás, el alerón es más grande para un mayor incremento de la carga aerodinámica y el tubo de escape, de doble salida, bordea el difusor de estilo agresivo.

El coche incorpora una amplia gama de tecnologías de asistencia al conductor como el control de crucero adaptativo con Stop & Go, reconocimiento de señales de velocidad y centrado de carril, sistema de iluminación frontal adaptativo, asistente de estacionamiento activo 2 y asistente de maniobra evasiva.

Con el sistema de conectividad SYNC 3 se controla el audio, navegación y climatización y es posible conectar los móviles con sencillos comandos de voz sobre una pantalla táctil en color de 8 pulgadas. La tecnología FordPass Connect consiste en un punto de acceso wifi con conectividad para un total de diez dispositivos.