Ford Focus, punto de inflexión

El nuevo modelo aporta numerosas innovaciones de diseño, seguridad o asistencia a la conducción

Ford renueva el Focus. Y lo hace con un modelo que nada tiene que ver con el anterior. Se trata de un vehículo que estrena la nueva plataforma de la marca, que mejora la rigidez torsional de la carrocería, el diseño marca una evolución en los códigos de estilo, y destaca por numerosas innovaciones, amén de un incremento en la calidad, para mejorar la seguridad y la asistencia al conductor. En la gama se estrenará además el «crossover» Focus Active.

El nuevo Focus es el primer vehículo de Ford que dispone del nuevo chasis, conocido como C2. Una estructura diseñada para mejorar la respuesta en caso de colisión, ofrecer más espacio interior y optimizar la aerodinámica. Según la versión, se adapta la configuración de la plataforma; por ejemplo, en el equipamiento ST-Line es 10 milímetros más bajo mientras que en el Active la altura de la carrocería respecto al suelo crece 30 mm.

El aumento de la distancia entre ejes en 53 milímetros hace posible que en las plazas posteriores se gane en espacio libre de la rodilla en más de 50 mm en comparación con la anterior versión y el sitio para los hombros aumente en casi 60 mm. La sensación de amplitud se realza con un diseño de la puerta trasera con lunas que se alargan en el montante para una sensación más abierta y un techo panorámico practicable.

Para la carrocería familiar, el espacio del maletero lleva una jaula para perros; además, aumenta la altura de carga, al igual que la longitud, hasta el asiento trasero y la distancia hasta los asientos delanteros. Con todo abatido, la capacidad total supera los 1.650 litros. La tecnología del portón trasero por manos libres permite acceder al maletero del familiar con un simple movimiento debajo del paragolpes trasero.

La evolución en el lenguaje de diseño de Ford es uno de los aspectos clave en el nuevo Focus. La carrocería combina cierto estilo deportivo con líneas elegantes y proporciones más equilibradas. El capó es más largo y las aletas delanteras más altas debido al neumático de mayor diámetro que monta. Con superficies anchas, el aspecto del nuevo Focus transmite una presencia inequívoca. La parrilla de Ford, más grande, va asentada entre los faros con cierta inclinación horizontal, y como los pilotos traseros, ahora de dos piezas, se colocan lo más separado posible.

Según la línea de equipamiento, la imagen del nuevo Focus difiere ligeramente. En el caso del Vignale, la calandra es más orfebre y artesanal, con acabados de aluminio para los rieles del techo e insertos en el salpicadero y estribos. El difusor trasero del ST-Line es más agresivo y el apéndice en el techo es de mayor tamaño; delante, hay aberturas de mayor tamaño para mejorar el rendimiento. En cuanto al «crossover» Active, lleva revestimientos negros en los bajos y pasos de rueda y otros detalles de diseño.

En el interior, el entorno es más acogedor y cómodo, con una mayor sensación de calidad percibida, mejores materiales y superficies integradas. El panel de instrumentos superior y los interiores de las puertas están recubiertos de materiales de un tacto más suave y otros elementos de vidrio pulido adornan las puertas y los registros de ventilación. Para las versiones más lujosas hay madera y piel de primera calidad y acabados deportivos con efecto de fibra de carbono y costuras rojas para la línea ST-Line.

Cambios mecánicos

En el aspecto mecánico, la suspensión trasera independiente mejora tanto el confort como la respuesta en curva y para el caso de la carrocería familiar los amortiguadores se reposicionan para maximizar el espacio de carga del maletero. Ford utiliza una nueva técnica para aumentar la estabilidad y agilidad en curva sin perder confort en la peor carretera bacheada. Un sistema que constantemente revisa la suspensión, el chasis, la dirección y los frenos y ajusta la amortiguación.

Por primera vez en un Focus se ofrecen tres modos de conducción (Normal, Sport y Eco) que modifican la respuesta del pedal del acelerador, la caja de cambios automática, la dirección asistida y las características del control de crucero adaptativo. Un dispositivo que también ajustará la suspensión. También es novedad el control de estabilidad que monta el control vectorial de par, un sistema que ajusta la correcta entrega de potencia en las ruedas delanteras.

La gama de motores de gasolina (EcoBoost) y diésel (EcoBlue) cumplen con las últimas normas más estrictas de emisiones. En el primer caso se recurre al conocido propulsor de un litro con potencias de 85, 100 125 CV, y como tope de gama (por el momento) el nuevo EcoBoost de 1.5 litros con dos variantes de 150 y 182 caballos. El consumo y las emisiones son menores gracias al sistema de desactivación de cilindros que limita el funcionamiento de uno de ellos cuando no se necesita toda la potencia.

Los diésel han evolucionado para desarrollar mayor potencia y par pero a un menor número de revoluciones. El nuevo EcoBlue de 1,5 litros se va a comercializar con 95 y 120 caballos y en los dos casos el par es de 300 Nm; las emisiones previstas son de solo 91 g/km. El más potente de 2.0 litros proporciona 150 CV y un par de 370 Nm.

Otra novedad es el cambio automático de ocho velocidades, una transmisión diseñada para optimizar aún más la eficiencia y maximizar el rendimiento. Dispone de una programación adaptativa, que evalúa los estilos de conducción para ajustar los tiempos de cambio de marchas y lograr cambios de velocidad más suaves. Se puede equipar en los gasolina de 125 y 150 CV y en los diésel de 120 y 150 CV.

El nuevo Focus puede equipar la gama más amplia de características avanzadas que cualquier otro Ford anterior. Son sistemas pensados para una conducción más segura y confortable, y sobre todo, menos exigente. Es el caso de dispositivos como el control de crucero adaptativo con sistema de parada y arranque, reconocimiento de señales de velocidad y centrado de carril.

Para las nuevas tecnologías de iluminación, se incluye el sistema frontal adaptativa, con luz predictiva en curvas e iluminación basada en señales que ajusta por primera vez los patrones de los faros para obtener la máxima visibilidad antes de llegar a una curva, cruce o rotonda y tampoco deslumbra a los demás. Los faros de led emplean una innovadora configuración de tambor ajustable para ofrecer una mayor flexibilidad y unas transiciones más suaves.

El asistente de estacionamiento activo 2 facilita las maniobras sin intervención del conductor en plazas de aparcamiento paralelas y perpendiculares. También se ha mejorado el asistente precolisión, con detección de peatones y ciclistas, y también se incluye el asistente de maniobra evasiva, sistema de puntos ciegos con alerta de tráfico cruzado, cámara de visión trasera y alerta de dirección contraria (disponible por primera vez en Alemania, Austria y Suiza).

Para los sistemas de conectividad, el nuevo Focus presenta la tecnología FordPass Connect, con un punto wifi con conectividad para diez dispositivos. Con las actualizaciones de Live Traffic para el sistema de navegación, hay diversas aplicaciones como el localizador de vehículos, estado del vehículo, desbloqueo remoto de cerradura, arranque remoto y el sistema eCall, que llama automáticamente a los servicios de emergencia.

Los dispositivos se conectan por Bluetooth al sistema SYNC 3 y gracias al apoyo de una pantalla táctil de 8 pulgadas se puede manejar mediante gestos de pellizco y deslizamiento; es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. También se ofrecerá un potente equipo de sonido B & O Play, con 675 vatios y diez altavoces, específicamente calibrado para el nuevo Focus.

El nuevo modelo se fabrica en la planta alemana de Saarlouis donde se han invertido 600 millones de euros.

 

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