Conducción autónoma de Daimler y Bosch

Conducción autónoma de Daimler y Bosch

Ambas firman continúan con el desarrollo de nuevos elementos para el futuro coche sin conductor

La colaboración entre Bosch y Daimler acerca de la futura conducción autónoma continúa. Y además trabajan en el desarrollo de ver un vehículo circulando sin conductor. Ambos fabricantes han establecido unos rigurosos niveles de seguridad, condición necesaria para que el vehículo pueda circular por sí solo y sin ningún riesgo. El futuro, más cerca.

Para Daimler, los elementos que actúan sobre la dirección, aceleración y frenos en un Mercedes totalmente autónomo y sin conductor, deben estar duplicados, incluidas las unidades de control y la fuente de alimentación. Por ejemplo, la dirección controlada electrónicamente no solo tiene dos motores, sino también una electrónica duplicada. El asistente neumático de frenada, antes convencional, se sustituye por el i-Booster de Bosch, un servofreno electromecánico. Así, y en combinación con el control de estabilidad, se consigue una detención segura incluso si los componentes individuales fallan.

El denominado controlador de conducción autónoma (un ordenador central que es el «cerebro» que toma decisiones y envía comandos a los actuadores en el vehículo), junto a la multitud de sensores que monitorizan continuamente el entorno en tiempo real, ejecuta las órdenes del software de control del movimiento para registrar la circulación de forma precisa y poder determinar la trayectoria correcta.

Y lo más sorprendente es que puede reconocer y compensar perturbaciones tales como vientos cruzados, baches o si aparece de forma inesperada una superficie deslizante. También puede parar el vehículo de manera segura si no hay instrucciones de conducción del ordenador o si estas no son favorables.

La conocida como inteligencia artificial es el término general para los métodos informáticos. Para Daimler, el punto clave cuando se desarrolla un sistema eficiente es usar la cantidad correcta de datos para el entrenamiento de las redes neuronales profundas. Si para jugar bien al ajedrez, una computadora debe haber simulado muchas partidas, para evaluar las situaciones de tráfico debe haber visto muchos escenarios de tráfico, con la asignación correcta de qué es cada cosa.

Uno de los principales objetivos de la investigación es un registro óptimo del entorno. Cuanto mejor entendamos lo que sucede a nuestro alrededor, así podremos enseñarle al automóvil cómo responder ante las diversas situaciones. Un automóvil que atraviesa por un parque infantil puede anticipar que un niño podría estar corriendo detrás de una pelota que rueda hacia la carretera. El problema es cómo distingue que es una pelota y no una piedra, una bolsa o una bola de papel arrugada.

Otro de los objetivos de Daimler y Benz es que las máquinas sean mejores conductores de automóviles. Los sistemas de conducción habrán aprendido lo suficiente como para saber la respuesta correcta al instante, incluso en situaciones complejas, y responder en consecuencia. Y los ordenadores que conducen ni se cansan, ni pierden la concentración.

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