Seat empieza a evolucionar la conectividad 5G

Seat empieza a evolucionar la conectividad 5G

Con esta última tecnología, se podría reducir el riesgo de accidentes en un 68 %

Seat ya está desarrollando la tecnología 5G. Un amplio programa que comprende tanto a los vehículos como al resto de usuarios de la vía y la infraestructura. Según los estudios de la asociación internacional 5GAA, más del 80 % de los atropellos a peatones y ciclistas en la UE, se producen por vehículos de motor, como coches, camiones y autobuses. Con la llegada de la conectividad 5G, el riesgo de accidentes se podría reducir en un 65-68 %.

En síntesis, la principal ventaja del coche conectado 5G es evitar un potencial conflicto antes de que se produzca. Para ello, la conectividad ofrece información predictiva a los conductores para agilizar y mejorar sus decisiones mientras que los usuarios de la vía, los sensores de la infraestructura urbana y el resto de vehículos se comunican con el vehículo en cuestión.

César de Marco, responsable del proyecto 5G Connected Car de Seat comenta que «hasta ahora, el coche solo ofrecía la información que el conductor podía ver; gracias a la tecnología 5G, el vehículo recibirá información del entorno urbano antes de que lo vea el conductor». El coche conectado 5G detecta peatones, ciclistas y obstáculos, de modo que los conductores obtienen información predictiva que les permite agilizar y mejorar sus decisiones.

Con un dispositivo electrónico e indicadores en la infraestructura, se detecta con precisión la presencia de la bicicleta.
Con un dispositivo electrónico e indicadores en la infraestructura, se detecta con precisión la presencia de la bicicleta.

Los cambios en la infraestructura son necesarios. Por ejemplo, los peatones son detectados mediante sensores de presencia conectados a los semáforos. La información se envía a la red 5G y, a continuación, al vehículo para que este avise al conductor. En el caso de los ciclistas, se añaden dispositivos electrónicos a la bici y pequeños indicadores a la infraestructura urbana para detectar con precisión la presencia de la bicicleta.

Una de las características de la tecnología 5G es su baja latencia, o el tiempo que tarda la red en responder a una orden. Si el ser humano reacciona por encima de los 150 milisegundos ante un estímulo externo ya sea táctil, auditivo o visual, la conectividad 5G tiene la capacidad de bajar el tiempo de la red y de aviso al conductor a los 5 milisegundos, según los cálculos de Seat.

La eficacia de los coches que cuentan con tecnología 5G depende del resto del ecosistema de ciudad conectada. La infraestructura pública y la de telecomunicaciones deben adaptarse a estas nuevas necesidades. Según Leticia López, portavoz de Telefónica, «estamos evolucionando nuestras redes hacia el 5G; uno de los pasos es acercar la capacidad de procesado al usuario y así reducir el tiempo de respuesta de la red».

Si el 3G supuso por primera vez un ancho de banda de alta velocidad para conectarse a internet desde los teléfonos móviles y la llegada del 4G multiplicó esa velocidad y permitió consumir vídeos online y archivos más grandes, ahora, con el 5G, incrementa drásticamente el ancho de banda, la capacidad de la red y reduce los tiempos de respuesta.