La ANC controlará la Cámara de Comercio de Barcelona

La ANC controlará la Cámara de Comercio de Barcelona

El independentismo extiende sus redes en los sectores económicos catalanes año y medio después de la fuga de 3.000 empresas

CRISTIAN REINO

El asalto de la ANC a la Cámara de Comercio de Barcelona se ha consumado esta pasada noche. El recuento definitivo de las elecciones celebradas en el órgano cameral, representante de lo que antiguamente se conocía como la burguesía catalana, ha confirmado que la candidatura impulsada por la Asamblea Nacional Catalana ha obtenido 31 de las 40 sillas que componen el pleno de la entidad. Los empresarios de la órbita de la ANC, por tanto, han obtenido una mayoría absoluta muy amplia, lo que les permitirá controlar a su antojo la Cámara de Comercio, una entidad que hasta la fecha había permanecido ajena al proceso secesionista e incluso había redactado informes críticos con el proyecto secesionista.

El que está llamado a ser nuevo presidente de la Cámara, el empresario de gasolineras Joan Canadell, ha afirmado esta mañana en la Ser que le han colado un gol al establishment catalán, al que desde el soberanismo se le acusa de connivencia con el constitucionalismo y de haber propiciado la fuga de más de 3.000 empresas catalanas tras la declaración de la república. «Nuestro eje es mejorar la economía con visión independentista», ha dicho. «Para el futuro de nuestras empresas, lo mejor es que Cataluña sea una república», ha señalado. «Haremos todo lo que podamos desde la Cámara para que Cataluña se convierta en una República», ha rematado. Canadell, que se dio a conocer con una imagen en la que aparecía conduciendo su coche con una foto de Puigdemont en el asiento del copiloto, se ha mostrado favorable, en el pasado, de que Bruselas expulse a España de la Unión Europea.

El control de la Cámara es el último movimiento del independentismo para extender sus redes y llegar a los sectores donde hasta la fecha no había podido entrar del todo. Desde el secesionismo siempre han expresado que será clave, en el futuro, tener el control de los sectores importantes de la sociedad civil para poder culminar el proceso secesionista. Ahora ha sido la Cámara de Comercio, pero no hace mucho fue la irrupción con fuerza del sindicato CSC-Intersindical, próximo a la CUP, en el sector del funcionariado de la Generalitat. La Fira de Barcelona, además, otro de los organismos clave de la economía barcelonesa, tiene desde el mes de diciembre un nuevo presidente, Pau Relat, también de la órbita independentista.

El siguiente objetivo del mundo independentista es el FC Barcelona. Tras la derrota en Liverpool, Joan Laporta, el candidato del secesionismo, empieza a coger posiciones para volver a tomar el control en el club. El independentismo no perdona al actual presidente, Josep Maria Bartomeu, que el 1 de octubre de 2017, el día del referéndum, no suspendiera el partido que jugó el Barça contra la UD Las Palmas.