El PP aprieta a Ciudadanos para cerrar ya el acuerdo en Andalucía

El presidente del PP-A, Juanma Moreno. /EFE
El presidente del PP-A, Juanma Moreno. / EFE

Los populares amenazan con presentar su propio candidato a la presidencia del Parlamento

CECILIA CUERDOSevilla

El PP parece haber perdido la paciencia en la negociación con Ciudadanos, atascada a una semana exacta de que se tenga que constituir el Parlamento andaluz el próximo día 27 de diciembre. La suspensión de la reunión prevista para este jueves no hizo sino acrecentar los recelos en el partido, que ve cómo dos semanas después aún no está cerrado el acuerdo programático. Por eso, urgen a la formación naranja a salir de lo que consideran una «situación extrema» por los plazos marcados por la normativa y agilizar el pacto o amenazan incluso con presentar su propio candidato a la presidencia de la cámara.

«Nos vamos a quedar sin tiempo, faltan siete días y no tenemos cerrado ningún acuerdo», lamentó este jueves Juan Manuel Moreno tras anunciar que fue Cs quien suspendió la noche anterior la reunión técnica prevista para ayer. Tras admitir no entender los motivos del nuevo retraso, insistió en que si hay «plena voluntad», como se ha manifestado en varias ocasiones, el acuerdo no puede dilatarse en el tiempo. «No podemos retroceder ni parar por tacticismo político», reprochó el líder popular.

El PP pretende un acuerdo global, es decir, que además del pacto de legislatura incluya la composición de la Mesa del Parlamento y el Gobierno, y que por tanto esté listo antes del día 27. Pero Ciudadanos, que sigue apretando al PSOE para que sean ellos quienes se abstengan y evitar contaminarse con un apoyo de Vox siquiera para obtener la presidencia de la cámara, parece buscar solo el acuerdo programático y asegurarse este puesto, negociando después ya con más calma el reparto de consejerías del futuro gobierno.

En este sentido, y dado que el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, sigue priorizando la negociación con PP, Moreno decidió elevar la apuesta, dando por seguro que el PSOE no está por la labor de apoyar a la formación naranja. El acuerdo de contenidos está casi cerrado, reconoció, a falta de limar los últimos detalles sobre la eliminación de los aforamientos y el listón para los cargos públicos implicados en casos de corrupción. Y los populares están dispuestos a culminarlo incluso el día de Nochebuena o en Navidad para ya dedicarse únicamente al reparto de competencias. Si aun así Ciudadanos no accede, el líder popular lo tiene claro: presentarán su propio candidato a la Presidencia del Parlamento, «y el resto de partidos tendrán que decidir entre cambio o continuidad».

En caso de desacuerdo, el bloque de derechas perdería el control de este órgano, ya que por número de votos la presidencia quedaría en manos del PSOE (la formación con más escaños), que lograría además otros tres puestos en la mesa, dejando dos para el PP y otros dos más para Ciudadanos. Según el reglamento, Adelante Andalucía y Vox tendrían como mucho un puesto simbólico, con voz pero sin voto.

Mientras tanto, el resto de partidos se enfrascan en meter presión. El líder de Vox, Santiago Abascal, admitió en EsRadio que han iniciado «conversaciones» con el PP para poder estar presentes en la mesa de la cámara y negociar la investidura del futuro presidente, pero sin entrar en el gobierno. Unas declaraciones que sirvieron al PSOE para azuzar a Ciudadanos y reclamarle que aclaren si avalan esta negociación. «Rivera siempre dijo que no permitiría un gobierno de ultraderecha, le pido que desautorice esta negociación porque habrá engañado a los andaluces», le espetó el diputado socialista en el Congreso Miguel Ángel Heredia.