Baleares quiere limitar el consumo de alcohol en aeropuertos y vuelos

Incidentes con pasajeros borrachos, que gritan e incluso golpean a otros viajeros y al personal de tripulación. Son casos como el ocurrido hace solo unos días cuando un hombre bebido agredió a cabezazos a un azafato en un vuelo que partía con retraso desde París y que tenía como destino la ciudad de Palma. El atacante ebrio acabó siendo reducido y detenido por el personal de seguridad del aeropuerto, y expulsado de la aeronave, pero situaciones similares son cada vez más frecuentes por el consumo excesivo de alcohol. Por eso el gobierno Balear quiere limitar el consumo de estas bebidas y pedirá a una gran asociación anti alcohol europea que se dé un nuevo impulso a la campaña para acabar con el turismo incívico en las islas. Los incidentes causados por pasajeros borrachos suponen en ocasiones graves problemas de seguridad y económicos para las compañías, que muchas veces se ven obligadas a desviar vuelos de sus rutas. Ryanair ha sido una de las primeras compañías en solicitar que los bares y restaurantes de los aeropuertos sirvan como máximo dos bebidas alcohólicas por pasajero y que se prohíba totalmente su venta antes de las diez de la mañana.