Barcelona se convierte en un polvorín en la noche de San Juan

Barcelona también es un polvorín en la noche de San Juan. Imponentes hogueras y espectáculos de pirotecnia que retumban por toda la ciudad. Playas hasta la bandera con un objetivo: bailar hasta que el cuerpo aguante. Entre las almas de la fiesta, están los que tiran de sátira; los más supersticiosos o los que lanzan las malas vibraciones al fuego. Hay quien desafía el miedo a las hogueras por motivos de peso como quemar las cartas de un antiguo amor. Pero también se acumulan los buenos deseos. Noche de excesos pero siempre con cabeza. Y para evitar incidentes, controles de alcoholemia desplegados por todas partes. De momento, no hay positivos ni en alcohol ni drogas. Porque las malas energias, arden.