La candidata de Podemos en Ávila se niega a dimitir

La candidata de Podemos a la alcaldía de Ávila, Pilar Baeza./EFE
La candidata de Podemos a la alcaldía de Ávila, Pilar Baeza. / EFE

Fue condenada en 1985 por participar en el asesinato del hombre que supuestamente la violó

ISABEL MARTÍNÁvila

Pilar Baeza Maeso aseguró este martes que no tiene «motivos» para retirar su candidatura a la alcaldía de Ávila por Podemos y su decisión está respaldada por la Ejecutiva regional del partido. Baeza afirmó haber sido víctima de un chantaje para que se retirara como candidata. El «resultado» de «no acceder al chantaje» fue, según sus palabras, la publicación en un medio nacional de una noticia que desvelaba que en 1985, cuando ella tenía 23 años, fue cómplice del asesinato del hombre que supuestamente la violó, y condenada posteriormente.

«Yo no acepto chantajes, ni me vendo», manifestó la candidata de Podemos, quien explicó que no es la primera vez que le amenazan con sacar a la luz su pasado y que ha tomado «medidas» al respecto. «Para eso están los juzgados y los jueces», puntualizó.

Baeza señaló que ha recibido «coacciones externas» desde el momento en el que recibió los resultado del proceso de primarias con el objeto de que «abandonase» su candidatura, «utilizando» su pasado «como amenaza».

El secretario general de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, manifestó que desde que la Ejecutiva regional conoció estos hechos tras superar Baeza las primarias provinciales, «en ningún momento he pensado en decirle a Pilar que lo deje». «La he visto animada, fuerte y tiene nuestro respaldo», añadió. Baeza tampoco ha pensado dar un paso atrás: «Que se haya publicado esta noticia no me va a resultar ningún problema personal».

Pablo Fernández defendió la candidatura de Baeza asegurando que «ha cumplido con la justicia hace muchísimos años» y que «a Pilar le ampara la Constitución Española y el Código Civil para ejercer sus derechos democráticos» y hacerlo «con total libertad y normalidad». Baeza también puntualizó que cumple con el código ético que Podemos «exige» a los candidatos que se presentan al proceso de primarias.