Casado excluye al PSOE de una cumbre de constitucionalistas en el Congreso

Pablo Casado. /EP
Pablo Casado. / EP

El PP se desmarca de la estrategia de Ciudadanos y VOX de convocar manifestaciones contra los indultos a los soberanistas

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

El presidente del PP, Pablo Casado, convocará la próxima semana en el Congreso una cumbre de fuerzas constitucionalistas para diseñar una hoja de ruta frente al independentismo y en defensa de la unidad de España. La cita será el 14 de noviembre tras la sesión de control al Gobierno en la Cámara baja y, de entrada, contará con la ausencia del PSOE. Según confirmaron fuentes de la dirección, los populares no invitarán a los socialistas porque entienden que son prisioneros de las fuerzas soberanistas para agotar la legislatura.

La idea del PP es invitar a esta mesa a Ciudadanos, Unión del Pueblo Navarro, Coalición Canaria, Foro Asturias y el Partido Aragonés como fuerzas «constitucionalistas» y con «representación parlamentaria», un criterio que, en principio, excluye también a Vox. Los conservadores tampoco cuentan con Podemos ni el PNV. «Tenemos la obligación de ir juntos, no solo en la calle, también en las instituciones», remarcó ayer el secretario general, Teodoro García Egea.

El número dos de Casado afirmó que «somos los únicos que defendemos hoy la unidad de los españoles» y recordó que su formación fue la primera en llevar al Congreso la prohibición lega de conceder indultos para los condenados por rebelión o sedición, propuesta que confió en llevar adelante con el apoyo de Ciudadanos.

García confirmó además que será el propio Casado quien empezará a llamar a los portavoces de los grupos invitados para «convocarles» a esa reunión con la que el PP quiere que los grupos constitucionalistas se pongan enfrente de «todos aquellos que son cómplices de ese golpe de Estado que algunos quieren seguir perpetrando». A su juicio, es lo que ha hecho el Gobierno de Pedro Sánchez al «poner la Abogacía del Estado al servicio» de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras.

Marchas en la calle

Casado se desmarcó así de las iniciativas de Albert Rivera y Santiago Abascal, encaminadas a movilizar en la calle a los ciudadanos para presionar al Ejecutivo socialista ante las posibles tentaciones de conceder indultos a los procesados en la causa del 1-O una vez que sean condenados. El primer paso lo dio Ciudadanos este domingo en Alsasua al anunciar la convocatoria de una manifestación en Madrid para el próximo 25 de noviembre para defender la labor de la justicia antes las presiones en el juicio a los responsables del 'procés'.

Rivera anunció la convocatoria de la manifestación en Madrid en el acto celebrado este domingo en la localidad navarra organizado por su plataforma 'España ciudadana' en apoyo de la Guardia Civil, a la que finalmente se sumaron cargos populares y representantes de VOX.

Apenas 24 horas después, era el partido de Santiago Abascal el que seguía los pasos de la formación naranja y convocaba para el 1 de diciembre, también en Madrid, una gran concentración «para evitar que Sánchez negocie con Torra los indultos a los golpistas».

Según el líder de la formación de extrema derecha, «el golpe de Estado ha trasladado su residencia de la Generalitat al Palacio de la Moncloa» porque «es evidente que el presidente está maniobrando para impedir que los golpistas reciban la condena que merecen». Abascal aprovechó su presencia en el Tribunal Supremo, dónde los abogados de su formación entregaron su escrito de acusaciones para los acusados en el juicio del 'procés', para invitar explícitamente a PP y Ciudadanos a que sumen a la convocatoria de VOX.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos