Jordi Sánchez, castigado un mes sin patio por participar en la campaña del 21-D

Jordi Sánchez, castigado un mes sin patio por participar en la campaña del 21-D

El preso grabó unas palabras para la campaña de su partido en las pasadas elecciones autonómicas

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La dirección de la cárcel de Soto del Real en Madrid ha castigado con un mes de restricción de movimientos al diputado catalán de JxCat Jordi Sánchez y exlíder de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) por grabar subrepticiamente desde un teléfono móvil un mensaje desde la prisión para que se usara durante la campaña de las pasadas elecciones autonómicas del 21 de diciembre.

Instituciones penitenciarias, según ha confirmado a través de Twitter el propio interno, también le ha castigado con un cambio de módulo y con seis meses de incomunicación con Nuria Guillaumes, la politica de JxCat que supuestamente grabó el mensaje difundido por el preso durante una visita el pasado diciembre.

Desde su ingreso en prisión el 16 de octubre ya ha protagonizado varios incidentes y, hace apenas dos semanas, el pasado 9 de abril, Instituciones Penitenciarias ya decidió restringir la correspondencia en la cárcel tras comprobar que estaba recibiendo entres su abundantísima correspondencia numerosos sellos, un «artículo prohibido» en el interior de las misivas, al igual que el dinero.

La restricción de la correspondencia al candidato a la presidencia de la Generalitat fue revelada en una respuesta parlamentaria del Gobierno al diputado del PDeCAT Feliu Gilllaumes, quien pidió explicaciones al Ejecutivo el pasado enero por la restricción de las comunicaciones de uno o varios de los presos encarcelados por la «celebración del referéndum en Cataluña». Guillaumes, que preguntaba al Gobierno el por qué de esta medida, también demandaba información sobre el tipo de cartas a las que ya no van a tener acceso esos presos.

En su respuesta, el Ejecutivo afirmó que efectivamente «se ha restringido la correspondencia» pero «solamente a un interno procesado por el delito de sedición» (Jordi Sànchez). Y que solo se ha limitado su relación epistolar «con determinadas personas cuyas cartas contenían objetos de valor prohibidos en los centros penitenciarios o cuya adquisición solo se permite a través de los servicios de economato». Según Interior, esta medida «no se ha incorporado a familiares próximos», que siguen teniendo acceso a su correspondencia habitual. En cualquier caso, Instituciones Penitenciarias deja claro que es una media «prevista en la normativa penitenciaria» y que, en modo alguno, es excepcional.

Fuentes penitenciarias aclaran que después de la comunicación telefónica que mantuvo durante la campaña electoral, se le dio de baja para ese contacto por el mal uso de las comunicaciones telefónicas. Sanchez recurrió entonces al juez de vigilancia penitenciaria y éste desestimó el recurso. Asimismo, señalan que hace dos meses se cambió de módulo y se trasladó a otro similar a Sànchez, algo que no es excepcional en prisión.

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