El Gobierno busca fórmulas para ignorar veto del PP a su objetivo de déficit en 2019

El PDeCAT da su primer susto a los socialistas en el Congreso al ausentarse cuatro de sus diputados de la votación sobre la administradora de RTVE

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El Gobierno no se resigna a elaborar los Presupuestos de 2019 con unos objetivos de déficit y deuda menores de lo que pretendía y ya estudia «soluciones», según anunció hoy la vicepresidenta Carmen Calvo, para sortear el más que probable voto en contra del Senado a la senda de estabilidad presupuestaria aprobada por el Consejo de Ministros. Es decir, para hacer caso omiso del que puede ser su primer gran revés parlamentario y la primera victoria del nuevo PP.

La votación de los objetivos que acompañan al techo de gasto tiene un importante valor simbólico porque dará la medida de hasta qué punto el Ejecutivo tiene garantizada la estabilidad para intentar agotar la legislatura. El problema para Pedro Sánchez está en que, a diferencia de lo que ocurre con la mayor parte de las leyes, en este caso no le vale sólo con conseguir el visto bueno del Congreso. La norma exige también el aval del Senado, donde los populares -que ya han anunciado voto en contra- tienen mayoría absoluta.

Ese hecho complica las cosas a los socialistas por un doble motivo. En principio, si la Cámara alta rechaza las cifras del Gobierno, ya negociadas con la Comisión Europea, Sánchez se verá obligado a hacer unos Presupuestos más restrictivos o a aumentar impuestos y, en lugar de aprovechar las cinco décimas más de margen que concedió Bruselas hace un par de semanas, se tendrá que atener al objetivo vigente (es decir, tendrá que calcular para 2019 un déficit del 1,3% en lugar de uno del 1,8%).

El segundo inconveniente es que, sabiendo que el PP va a convertir l en papel mojado la senda de estabilidad suavizada, los grupos que apoyaron a Sánchez en la moción de censura contra Mariano Rajoy tienen pocos incentivos para desgastarse y comprometer su apoyo. Y eso explica el mensaje de Calvo, porque esta votación se considera la antesala de la de los Presupuestos y el Ejecutivo necesita demostrar que, aunque se vaya a topar con la férrea oposición del PP o incluso de Ciudadanos, tiene mayoría suficiente para sacar adelante las cuentas del año que viene a la vuelta del verano.

La vicepresidenta subrayó que fue el PP quien en 2012 modificó la ley de estabilidad presupuestaria que hace que sin el Senado no se puedan aprobar los objetivos. Es algo que no ocurre con los propios Presupuestos; si la Cámara alta los veta o los modifica regresan al Congreso y éste puede levantar el veto o revertir las enmiendas. «No tiene sentido que el Senado se imponga al Congreso que es donde se inviste al presidente del Gobierno -argumentó la vicepresidenta-; solo pretendemos hacer respetar la posición constitucional del Congreso».

Negociaciones

Calvo se ha implicado personalmente en la negociación para recabar el apoyo de los grupos a la senda de estabilidad y ayer mismo se reunió con la recién nombrada vicepresidenta del PDeCAT, la diputada fiel a Puigdemont Míriam Nogueras, que el pasado lunes advirtió de que a partir de ahora, tras la victoria del expresidente de la Generalitat en la Asamblea Nacional del partido, Sánchez lo tendría «más difícil» para conseguir su apoyo.

La formación secesionista ya propinó hoy su primer susto a los socialistas cuando cuatro de sus ocho diputados, entre ellos Nogueras, se ausentaron del pleno en el que se votó el nombramiento de Rosa María Mateo como administradora única de RTVE. La nueva mujer fuerte del PDeCAT aseguró después que el grupo votará, en cambio, con el PSOE el viernes, en el pleno clave para hacer efectiva esa designación de la veterana presentadora. Otra cosa es lo que haga con los objetivos que acompañan al techo de gasto presupuestario, que también se vota este viernes en el Congreso y, previsiblemente, el lunes en el Senado.

Tanto el PDeCAT como Esquerra ya han avanzado que en este asunto seguirán el dictado de la Generalitat, que, entre otras cosas, reclama un reparto asimétrico del déficit, en función de la situación de cada comunidad, al que se niega el Gobierno. Sin estas dos fuerzas el Ejecutivo está perdido. Aunque le basta el apoyo de una mayoría simple (para los Presupuestos requiere, en cambio, la absoluta) no tendría votos suficientes para superar a la suma de PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias.

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