La CUP se presentará por primera vez a las elecciones generales

La CUP se presentará por primera vez a las elecciones generales

Los anticapitalistas se proponen irrumpir en la política española para «impedir la gobernabilidad» y para defender la autodeterminación y la amnistía

CRISTIAN REINO

La CUP, formación independentista de extrema izquierda, ha decidido este sábado presentarse a las elecciones generales del próximo 10 de noviembre. Será la primera vez que los anticapitalistas acuden a unos comicios españoles. El consejo político ha adoptado esta decisión por «responsabilidad» y porque cree que Cataluña vive un «momento excepcional de represión». No se trata, ha señalado la formación, de «normalizar» la actividad política institucional, sino que intentarán estar presentes en el Congreso para «impedir la gobernabiidad» e «impugnar» desde la raíz la consolidación del régimen del 78. La CUP, que no duda en calificar de «presos políticos» a los miembros de los CDR encarcelados por preparar atentados con explosivos, avisa de que no facilitará la gobernabilidad mientras no se reconozca por parte del Estado español el derecho a la autodeterminación. Tres, por tanto, serán los ejes de su programa para las españolas: autodeterminación, amnistía y conquista de derechos. Y parte como alternativa a Esquerra Republicana, que desde posiciones similares en defensa de la independencia desde la izquierda o de la autodeterminación, no esconde que es partidaria de facilitar un ejecutivo presidido por Pedro Sánchez. Hasta el 5 de octubre, el partido independentista no decidirá sus listas.

En un comunicado, la CUP ha apuntado que su decisión no supone normalizar su política institucional, pero sí supone un giro estratégico en una formación, que hasta hace bien poco no reconocía ni las instituciones estatales ni sus tribunales e incluso afirmaba que Cataluña ya funcionaba como una República independiente.

La CUP, que es una coalición que agrupa a pequeñas fuerzas secesionistas, nació como un proyecto municipalista en 1986, pero hasta 2012 no se presentó a las elecciones autonómicas catalanas. En aquella cita, obtuvo tres diputados. En las de 2015 elevó su presencia en la Cámara catalana y se convirtió en un actor decisivo para la gobernabilidad de Cataluña. Con sus 10 escaños, la candidatura de unidad popular jugó fuerte hasta el punto que vetó a Artur Mas como presidente y solo permitió investir a Carles Puigdemont bajo la promesa de que iniciaría una hoja de ruta hacia la independencia. Tras las últimas elecciones de 2017, en cambio, los anticapitalistas perdieron capacidad de influencia y de incidir en la gobernabilidad pues retrocedieron a cuatro diputados.

La decisión de los anticapitalistas tendrá sus efectos en el tablero político catalán. De entrada, corta en seco el proyecto de Front Republicà, que ya se presentó en las pasadas elecciones del 28 de abril y que incluía a Poble Lliure, la corriente más nacionalista de la CUP, y al partido de Albano Dante Fachín, exlíder de Podemos en Cataluña. La candidatura de la CUP deja a Fachín sin sus socios de Poble Lliure. El exdirigente podemita negocia, no obstante, con Carles Puigdemont para unirse a la lista de JxCat. Front Republicà no obtuvo representación en las pasadas generales y no pasó de los 115.000 votos. Puigdemont negocia también con Jordi Graupera, que lideró (sin éxito) una candidatura de la derecha secesionista en las municipales de Barcelona. Tanto ERC como JxCat pueden perder votos ante la irrupción de los anticapitalistas, que podrían obligar a las dos formaciones independentistas a elevar su discurso identitario para evitar la fuga de los votantes más radicales.