Los empresarios reclaman un nuevo Estatut como salida al pleito catalán

Puigdemont inauguró en 2017 la III reunión del Círculo de Economía de Sitges./Efe
Puigdemont inauguró en 2017 la III reunión del Círculo de Economía de Sitges. / Efe

El Círculo de Economía reclama a Quim Torra que respete la legalidad y busque un pacto interno entre catalanes

CRISTIAN REINOBarcelona

El Círculo de Economía, uno de los lobbies empresariales más influyentes de Cataluña, puso este lunes sobre la mesa la receta con la que a su juicio podría resolverse el pleito catalán. La solución, según el Círculo, pasa por buscar un pacto entre catalanes que restañe la «fractura civil». Un acuerdo que debe empezar por que el Gobierno autonómico «respete el principio de legalidad», ya que de lo contrario «no es posible la convivencia social, ni el pluralismo político ni el progreso económico», señala el Círculo, que este fin de semana convoca a la flor y nata de la política y el mundo de la empresa en Sitges.

Mariano Rajoy está programado para el sábado, pero todo dependerá de cómo transcurra la moción de censura. Los empresarios catalanes harán llegar su propuesta al presidente catalán, que intervendrá el jueves. «La primera tarea del gobierno de la Generalitat debe ser dar una señal clara de estabilidad jurídica y respeto a la legalidad», mantiene el Círculo, que considera que «España vive la mayor crisis política desde 1978» y que el problema catalán es la «manifestación más intensa y grave» de esa crisis.

Una vez que el Ejecutivo catalán regrese a la senda de la legalidad, el Círculo de Economía cree que las fuerzas catalanas deben buscar una vía de consenso que implique al menos a los dos tercios de la Cámara catalana y que debería pasar por un nuevo Estatuto de autonomía, 12 años después del anterior. El secesionismo sitúa la sentencia del Constitucional contra el Estatut como el inicio de la actual fase de ruptura de una parte de Cataluña con el resto de España. Esta «mejora del autogobierno», según los empresarios catalanes, debería realizarse mediante la «elevación del Estatuto al rango de norma constitucional en el marco de la Carta Magna», todo ello aprobado en una consulta en referéndum por los catalanes. «Dos tercios de los catalanes quieren votar en una consulta para expresar su voluntad sobre la forma de integración de Cataluña en el Estado. Sin responder a esta demanda, el problema político catalán permanecerá empantanado», afirma el Círculo, que en años anteriores sí expresó su apoyo a la celebración de un referéndum sobre la secesión, siempre que fuera pactado con Madrid.

Fuga de empresas

En octubre del año pasado, el presidente del Círculo, Juan José Brugera, se reunió con Puigdemont para pedirle que renunciara a la declaración unilateral de independencia, porque «sería una bomba para la economía catalana» y el pistoletazo de salida para una huida masiva de empresas. Este augurio ha acabado cumpliéndose y más de 2.000 firmas catalanas han trasladado sus sedes a ciudades del resto de España. «El Gobierno catalán debe poner en marcha un plan de diálogo con el mundo empresarial para el retorno de las que se han ido», según el documento de debate de los empresarios.

La idea del Círculo es convertir el Estatut en una «verdadera constitución nacional, que dé respuesta a la demanda de reconocimiento de Cataluña como comunidad nacional, con fuertes elementos culturales y políticos propios. La receta de los empresarios incluye asimismo una reforma del modelo actual de financiación autonómica, con tres objetivos: hacerlo más eficiente y equitativo, «incorporando a las comunidades forales a los mecanismos de solidaridad interterritorial», permitir a las comunidades autónomas recibir de forma directa, y en el ejercicio presupuestario vigente, los ingresos fiscales que les corresponden y aumentar la cooperación e integración entre la agencia tributaria estatal y las agencias de las autonomías.

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