Esquerra y los presos piden que las protestas sean «pacíficas»

El vicepresidente del Govern y adjunto a la presidencia de ERC, Pere Aragonés. / efe

El vicepresidente catalán y los acusados por el 'procés' advierten de que la violencia se volvería en su contra

R. C.

El vicepresidente de la Generalitat y líder de Esquerra, Pere Aragonès, ha reclamado este sábado que las movilizaciones previstas contra el Consejo de Ministros en Barcelona sean «pacíficas y cívicas». Del mismo modo, los líderes soberanistas en prisión señalaron que la violencia «lejos de favorecer nuestra causa, la perjudicaría».

El Gobierno catalán, al menos el sector moderado que cada día se identifica menos con Quim Torra, quiere conjurar el peligro de que las calles de Barcelona y otras vías de comunicación se conviertan en el escenario de una batalla campal el próximo viernes. Los llamamientos beligerantes de los CDR y otros grupos independentistas radicales han elevado mucho la temperatura. La Consejería de Interior ha anunciado el despliegue de todos sus efectivos, y el Gobierno central trasladará a Barcelona mil agentes antidisturbios de la Policía y la Guardia Civil.

Ante este panorama, Aragonès pidió calma y que nadie «caiga en provocaciones» porque convertir el proceso soberanista en una espiral de violencia es una «trampa» para los independentistas. «Nos quieren enfadados y tristes. Contestaremos con valores cívicos y nuestra sonrisa será su derrota», afirmó ante el consejo nacional de Esquerra, que contó con la participación a través de un vídeo de la secretaria general, Marta Rovira, huída en Suiza.

En paralelo, los nueve dirigentes soberanistas en prisión hicieron pública una carta en el diario El Punt Avui para plantear a los grupos más radicalizados «la necesidad de desbravar la impotencia». El camino de la violencia, además de dañar su situación procesal, «también perjudicaría los objetivos políticos del país que queremos».