La estrategia de Casado para evitar la fuga de votos a Vox inquieta a los barones del PP

El presidente del PP, Pablo Casado, ayer en los Foros La Voz, en Cádiz./EFE
El presidente del PP, Pablo Casado, ayer en los Foros La Voz, en Cádiz. / EFE

Las quejas tras su propuesta de recuperar la Educación obligan al líder popular a matizar que él sí cree en el Estado de las autonomías

CECILIA CUERDOSevilla

Pablo Casado no termina de encontrar el equilibrio en su intento de evitar una fuga de votos a Vox en las elecciones del próximo domingo en Andalucía. El temor del líder del PP a que la formación de Santiago Abascal logre por primera vez representación institucional y abra una espita en el resto de comunidades de cara a los comicios del 26 de mayo le ha llevado en los últimos días a endurecer su discurso en asuntos como la inmigración y la descentralización, los dos grandes caballos de batalla de la nueva fuerza a su derecha. Este miércoles, sin embargo, se vio obligado a matizar una de sus últimas propuestas ante los recelos suscitados en el seno de su propio partido. «Lo que diferencia al PP de otros es que cree en el Estado de las autonomías», dijo.

Casado anunció el pasado sábado, en un mítin en Granada, que llevará al Congreso una ley para que sea el Estado quien controle las competencias educativas mientras las autonomías se encargan simplemente de su administración. El presidente del PP dejo claro que considera «clave» esa propuesta, que formará parte de la próxima convención nacional del partido, y la justificó en que el modelo actual ha permitido el «adoctrinamiento» en Cataluña. Pero algo rechinó al presidente de Castilla y León, el veterano Juan Vicente Herrera. «Me parecen radicalmente injustas algunas invectivas que estamos viendo de ataque al sistema autonómico», dijo el martes tras una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Moncloa. «Espero de mi partido, que es el que me ha traído hasta aquí, que lo valore y lo mantenga».

El presidente del PP defendió este miércoles, durante un acto organizado por 'La voz de Cádiz', que sus iniciativa no choca con la visión de Herrera, presidente, paradójicamente, de una de las comunidades más conservadoras y con menor sentimiento autonomista, pero también advirtió de que defenderá «sin complejos» su propuesta. Así, explicó que la iniciativa no pasa por cambios que requieran una reforma agravada de la Constitución y recordó que la Carta Magna ya establece que la competencia educativa es estatal, pese a que haya algunos que «se creen que la educación es su cortijo». «Ya está bien de contrarreformas educativas», adujo tajante.

Corregir «abusos»

Casado esgrimió además que la reforma que defiende pretende «vertebrar el sistema educativo» y obligar a las regiones «a hacer bien su trabajo. «Algo que –dijo– no está haciendo el Gobierno socialista». «Materias troncales, mismo currículo y una alta inspección estatal que evite los abuso», resumió su plan.

Los populares tienen claro que uno de los asuntos que más alimentan a Vox es el rechazo de una parte de su electorado a un modelo de estado que, en muchos casos, perciben como disolvente de la unidad de España, producto de las cesiones a los nacionalismos y generador de gastos duplicados. No es la primera vez que el PP coquetea con la idea de que el Estado asuma las riendas de la Educación, pero hasta ahora no la había puesto sobre la mesa con tanta claridad como ha hecho su nuevo líder.

Casado dio a entener que no espera problemas internos y aseguró que ya ha hablado con los cinco presidentes autonómicos del PP: Alberto Núñez Feijóo (Galicia), Ángel Garrido (Madrid), Fernando López Miras (Murcia), José Ignacio Ceniceros (La Rioja) y el citado Herrera.

 

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