La Fiscalía valora la última palabra de los líderes del 'procés' para no excarcelarlos

La Fiscalía valora la última palabra de los líderes del 'procés' para no excarcelarlos

Forcadell, Rull, Turull y Sànchez reclamaron al tribunal medidas cautelares para garantizar que no huirían al extranjero

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

La Fiscalía del Tribunal Supremo rechazó este lunes la puesta en libertad, mientras esperan sentencia, de los líderes independentistas juzgados por un delito de rebelión en la causa del 'procés'. Se trata de Josep Rull, Jordi Turull, Jordi Sánchez, quienes comparten abogado, y de CarmenForcadell. En todos estos casos, el Ministerio Público justificó, entre otras razones, que persiste el riesgo de fuga, de reiteración delictiva y en la gravedad de los hechos que se les imputa.

Como novedad, los fiscales afirman que la reiteración delictiva se concreta en la actitud permanente de resistencia civil e institucional frente al orden constitucional, «que se ha acreditado especialmente con la intervención de los acusados el pasado miércoles al ejercer el derecho a la última palabra».

En un documento de seis páginas, los acusadores señalan que si se consumaran estos riegos en caso de excarcelarlos «podría convertir en imposible la ejecución de la sentencia». «La apariencia de buen derecho se ha incrementado tras el juicio oral», por lo que el «ambivalente dato del transcurso del tiempo» que llevan en prisión preventiva debe valorarse «como un aumento razonable de la posibilidad de una efectiva condena», señalan.

Medidas «menos gravosas»

Los cuatro acusados por un delito de rebelión llevan entre 15 y 20 meses en preventiva (a los 24 meses hay que revisar su situación) y la Fiscalía pide para ellos entre 16 y 17 años de cárcel, respectivamente.

Las defensas de los exconsejeros Rull y Turull, de la expresidenta del Parlament Forcadell y de Sànchez, expresidente de Asamblea Nacional Catalana (ANC), señalaron en sus escritos que una vez el juicio ha quedado visto para sentencia ya no era necesario asegurar su presencia en la cárcel, ya que no existe riesgo de fuga dado que tienen arraigo familiar y, además, es posible aplicarles medidas cautelares «menos gravosas» como la prohibición de salir del territorio nacional y/o la retirada del pasaporte para evitar su fuga.

La decisión ahora dependerá del tribunal presidido por Manuel Marchena, que valorará las dos posturas enfrentadas, defensa y acusaciones, y resolverá esta semana si una vez finalizado el juicio los riesgos de los acusados han disminuido o se mantienen intacos. De esta resolución se podría intuir por dónde irá la sentencia, nada menos. Si siguen en prisión, será dura con mucha probabilidad.