La Generalitat cree que la reunión de Sánchez y Torra fue un paso adelante

La consellera de Presidencia, Elsa Artadi./EFE
La consellera de Presidencia, Elsa Artadi. / EFE

El Govern critica los anuncios del Consejo de Ministros porque «para eso no hacía falta que viniera a Barcelona»

CRISTIAN REINOBarcelona

El Gobierno catalán emitió este viernes un valoración diametralmente opuesta sobre el resultado del encuentro entre Pedro Sánchez y Quim Torra y la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona. En el caso de la reunión entre presidentes, la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi, hizo una lectura en positivo.

La portavoz de la Generalitat cree que la cita supuso un «paso adelante» en la consolidación de la relación bilateral entre ambos ejecutivos para abordar la búsqueda de una solución al «conflicto». El independentismo considera que el texto acordado entre los dos gobiernos no es una mera declaración retórica. Admiten la relevancia del mismo, aunque Artadi insistió en que si la Moncloa y el Palau de la Generalitat no son capaces de fijar un mecanismo para calendarizar el diálogo, la resolución pactada «no servirá de nada». Sánchez y Torra sorprendieron el jueves pasado, cuando al final de su encuentro, ambos gobiernos consensuaron un texto político, que reconoce la «existencia de un conflicto» en Cataluña, que «apuesta por un diálogo efectivo que vehicule una propuesta política que cuente con un amplio apoyo» y «avance en una respuesta democrática en el marco de la seguridad jurídica». Más aún cuando solo hace una semana Torra apostaba por la 'vía eslovena' y el PSOE amenazaba con el 155.

Fuentes del Gobierno señalaron que esta última referencia abre la puerta a que la Generalitat renuncie a la vía unilateral y hay quien incluso ha interpretado el texto como un compromiso del independentismo por respetar el marco jurídico actual. La Generalitat, en cualquier caso, evitó que la alusión al marco jurídico fuera explícita. Artadi, de hecho, insistió ayer que el secesionismo no descarta la vía unilateral. Eso sí, recalco que, a día de hoy, y quizá ese fue uno de los puntos destacados de la reunión, la «vía prioritaria» es la del diálogo.

Esta nueva apuesta de Quim Torra satisface a sus socios de Esquerra, al PDeCAT, a JxCat y a Ómnium, pero incomoda a la ANC y a la CUP, que lo interpretan como el inicio de la marcha atrás. La ANC arremetió contra el presidente de la Generalitat y le acusó de pactar con Sánchez para desmovilizar al independentismo y lo hizo justo en la previa de las manifestaciones del 21-D.

Por contra, el Gobierno catalán fue muy crítico con la celebración de Consejo de Ministros en Barcelona. Tanto en la forma, pues considera que la fecha y el lugar eran inapropiados, como en el contenido, pues entendió que el resultado de los anuncios del Gobierno fueron muy escasos. «Solo han sido medidas sectoriales y estéticas», dijo Artadi. Para todo ello, añadió, «no hacía falta venir a Barcelona», con todo lo que implicó de medidas de seguridad. El Ejecutivo catalán censuró el cambio de nombre del aeropuerto del Prat por el de Josep Tarradellas. Se trata, a su entender, de una decisión unilateral y a su juicio el cambio importante en el aeropuerto debería ser dar mayor participación en la gestión a la Generalitat. También cargó contra la decisión de reparar la figura de Lluís Companys. Artadi lo calificó de mero gesto político sin valor jurídico, pues no anula el juicio. El Estado debería condenar ese juicio y pedir perdón, remató. Sobre las medidas anunciadas en infraestructuras, Artadi las rebajó a «obras presupuestadas».

Infiltrados

El Gobierno catalán también valoró los graves disturbios que se produjeron en Barcelona con motivo del Consejo de Ministros. Artadi trató de desvincular al independentismo de los actos de violencia y apuntó a que ayer pudo haber «infiltrados» en las algaradas de los CDR contra los Mossos. El Govern, eso sí, «condenó» los «episodios de violencia», vengan de donde vengan. La consejera de la Presidencia, a diferencia de lo que hicieron en su día Torra y su consejero del Interior, no arremetió contra los Mossos. «Su actuación fue correcta», remató.