Sánchez apela al «interés nacional» para mantener la venta de armas a Arabia Saudí

El jefe del Ejecutivo pide «visión de Estado» y sacar el debate de la lucha partidista

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El Gobierno mantendrá sus contratos con Arabia Saudí y no seguirá los pasos de Alemania, que hace unos días anunció la suspensión de la venta de armas al reino 'wahabí' hasta tener una respuesta adecuada por el asesinato del periodista del 'Washington Post' y opositor exiliado Jamal Khashoggi. «Si me preguntan dónde tengo que estar hoy y aquí es en la defensa de los intereses de España y del trabajo de sectores estratégicos en zonas muy afectadas por el drama del desempleo», ha dicho Pedro Sánchez, en el Congreso.

El jefe del Ejecutivo se enfrenta en esta cuestión a la mayoría de sus socios en la moción de censura que le aupó a la Moncloa. El martes, el Congreso votó varias iniciativas de PDeCAT, ERC, Unidos Podemos y Compromís que pedían paralizar las relaciones comerciales en materia de armamento con el país gobernado de facto por el príncipe heredero Mohamed Bin Salmán por su implicación en la guerra de Yemen y por el crimen contra Kashoggi en el consulado de Estambul. Todas fueron rechazadas con los votos del PSOE y el PP y la abstención de Ciudadanos.

«Este -ha esgrimido Sánchez- es un claro ejemplo de la complejidad de la política». En su intervención, ha argumentado que no siempre se puede conseguir que los ideales se conviertan en realidades o que, en ocasiones, «lleva más tiempo de lo que uno pudiera desear». En juego está, en este caso, un contrato de 1.800 millones de euros para la construcción de cinco corbetas en los astilleros de San Fernando (Cádiz) con el que se dará trabajo a 6.000 personas en los próximos cinco años.

El jefe del Ejecutivo ha asegurado que su intención es transformar el sector productivo para que España pueda ser puntera en otros ámbitos pero «con un horizonte amplio». Entre tanto, ha apelado a sus socios a actuar con realismo y «altura de miras». Además, a modo de disculpa, ha esgrimido que no hay ninguna resolución de la ONU que imponga el embargo a Arabia Saudí y se ha excusado en que no fue su Gobierno el que firmó los contratos ahora en cuestión.

Los argumentos no han convencido al líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien ha acusado al Gobierno de asumir un perfil «demasiado bajo» en este asunto que tiene dimensiones internacionales. Tras hacer una mención a las relaciones de la Monarquía española con la saudí, Iglesias se ha mostrado convencido de que Sánchez es víctima de muchas «presiones» y le ha pedido una rectificación. «No han estado ustedes a la altura del espíritu de la moción de censura», ha reprochado.

El secretario general de Podemos ha admitido que respetar los derechos humanos puede tener costes pero ha negado que tengan que ser los trabajadores de la Bahía de Cádiz quienes tengan que pagar. Su partido defiende que habría que buscar otros compradores para las corbetas encargadas por Arabia Saudí y que si no los encuentra debería ser el Estado quien intervenga. «Hay que demostrar que la cuarta economía de la zona euro -ha esgrimido- puede asegurar la carga de trabajo».

El 'Brexit' y el secesionismo

El líder del Ejecutivo ha aprovechado hoy su intervención ante el pleno del Congreso, en el que debía explicar las cuestiones abordadas en el Consejo Europeo de la semana pasada, para hacer un llamamiento a todas las fuerzas políticas y de manera especial a las secesionistas. Tras poner sobre la mesa las «enormes implicaciones» que tendrá el Brexit en derechos de ciudadanía, en cooperación policial y seguridad, en industria o en trabajo, Pedro Sánchez ha reclamado una reflexión. «¿Quienes defienden la segregación, no tienen ninguna conclusión que extraer?», ha preguntado.

El jefe del Ejecutivo, que ha calificado la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea de «error histórico» y «lesivo» tanto para la ciudadanía británica como para la europea, ha argumentado así que la experiencia debería servir para tomar nota. «Todos y cada uno de los diputados que estamos aquí representados tenemos diferencias sobre esta cuestión, enormes diferencias pero también coincidencias más de las que inicialmente creemos; la más importante -ha esgrimido- es que de una u otra forma mostramos nuestro compromiso con la UE, tenemos una clara vocación europeísta».

En su intervención, en la que también se ha referido al Brexit como la «desgraciada consecuencia de no haber hecho las necesarias reformas», Sánchez también ha realizado aun así un llamamiento, aunque sin citarlos, a partidos como el PP y Ciudadanos.«Ofrezcamos un horizonte de concordia a las generaciones más jóvenes, son más cosas las que nos unen que las que nos separan, forjemos nuevos acuerdos demos prioridad ala unión de Europa y a la Unión de España».

Sus palabras han caído en saco roto. En una durísima réplica, el líder del PP, Pablo Casado lo ha acusado de mantener un discurso hipócrita y de eludir sus responsabilidades. «¿Usted no se da cuenta de que es partícipe y corresponsable del golpe de Estado que se está perpetrando en España?», ha llegado a recriminar. «Aprenda usted también: estamos en el Estado más descentralizado y viene aquí a hablar del Reino Unido ¡el que habla de referéndum pactados!», ha remachado en alusión a la propuesta del jefe del Ejecutivo de abordar una nueva reforma del Estatuto de autonomía.

La sombra de los contratos de Defex llegan hasta Riad

Las sospechas de los supuestos pagos de comisiones en los contratos firmados por la empresa semipública española de seguridad y defensa Defex alcanzan a cinco países, entre ellos Arabia Saudí, donde se indagan 11 contratos millonarios de material de defensa. Así se recoge en la causa que investiga el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, que en julio pasado dictó auto de procesamiento contra 27 investigados en una pieza referida, sobre todo, a la venta de equipamiento policial a Angola por más de 152 millones de euros.

En esta causa se investiga el pago de comisiones a funcionarios extranjeros a través de sociedades instrumentales o en supuestos contratos de consultoría. La pesquisas alcanzan a Egipto, Brasil, Camerún y Arabia Saudí. En el caso de Riad, se investigan 11 contratos con el país árabe de armas y munición realizados desde 2005 hasta aproximadamente 2014, para lo que el juez ha expedido varias comisiones rogatorias en busca de información sobre los contratos.

En su auto de procesamiento, De la Mata atribuye a los acusados delitos de corrupción en transacciones internacionales, contra la Hacienda Pública, apropiación indebida, malversación de caudales públicos, blanqueo de capitales, falsedad documental y delito de organización y grupo criminal.

Entre los procesados figuran José Ignacio Encinas, expresidente de Defex, o Beatriz García Paesa, sobrina de Francisco Paesa (relacionado con los «papeles de Laos» del 'caso Roldán'). Además del pago de las dádivas, el juez cree que los empleados de Defex querían enriquecerse ilícitamente con fondos del propio contrato, cargando «brutales sobreprecios» sobre el coste real de adquisición de las mercancías, armando toda una estructura de sociedades ficticias y de facturación falsa y simulando la prestación de servicios para la ejecución del contrato.

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