La gran cantidad de lluvias en Vizcaya obligan al Gobierno a activar el Plan Especial de Emergencias

Hora punta de la tarde y circular por Mújica y Gernika, en Vizcaya, era una auténtica pesadilla. No había que coger el coche ni el autobús lo más fácil hubiese sido una balsa para llegar a casa. 25 litros por metro cuadrado en tan solo una hora, las calles eran verdaderos rápidos y los ríos no tenían cauce suficiente para tanta agua. Trabajo duro para los bomberos, que les tocó rescatar sin parar a conductores atrapados dentro de sus coches o en algún caso incluso encima de ellos. Los pocos valientes que había en la calle estaban atrapados, salvo alguno que salía preparado y móvil en mano y para captar la piscina en la que se había convertido la plaza del Ayuntamiento de Gernika.