La Guardia Civil detiene a 21 personas tras hallar 70 animales muertos por cebos envenenados

Una mofeta envenenada por uno de los cebos./Guardia Civil
Una mofeta envenenada por uno de los cebos. / Guardia Civil

Entre las especies encontradas hay algunas en peligro de extinción como el quebrantahuesos, el milano real y el águila imperial

COLPISAMadrid

Tras realizar 201 actuaciones en diferentes espacios naturales, terrenos cinegéticos, explotaciones ganadero-agrícolas y establecimientos de venta de fitosanitarios, la Guardia Civil ha detenido a 21 personas. También se han incautado 876 métodos prohibidos de caza (ballestas, perchas, carabinas, lazos conejeros, cepos, etc.), se han intervenido 25 cebos envenenados, numerosos productos tóxicos decomisados, como aldicarb y carbofurano, y se han hallado 70 animales envenenados, entre aves, especies cinegéticas y animales domésticos.

La acción se enmarca en la séptima fase de la operación «Antitox», que se desarrolla anualmente en unas fechas determinadas y cuya finalidad es potenciar las actuaciones del Servicio de Protección de la Naturaleza para prevenir, detectar y erradicar el uso de cebos envenenados y otros medios prohibidos de caza en el medio natural, así como concienciar a la población de la ilicitud de esta práctica.

Esta fase de la operación «Antitox» ha destacado por la cantidad de veneno y medios prohibidos decomisados, que han superado en más de 4 veces la cantidad incautada en la pasada edición.

Han sido interpuestas 66 denuncias por infracción a la normativa de sanidad vegetal, ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y legislación cinegética.

Guardia Civil

Uso histórico del veneno

El uso del veneno y otros medios prohibidos en el medio natural ha constituido una práctica habitual en España para eliminar determinados animales debido a los perjuicios que ocasionan a determinadas actividades como la cinegética y el sector agrícola-ganadero.

Estas conductas representan en muchos casos no solo un riesgo medioambiental muy grave para las especies y los ecosistemas en general, sino que igualmente es un factor de riesgo importante para la salud de las personas por su repercusión en la cadena trófica.

Esta práctica ha contribuido notablemente a que algunas de las especies de la fauna de la península ibérica se hayan situado al borde de la extinción (Aguila Imperial, Lince Ibérico, etc.), propiciando la adopción de medidas legislativas y campañas dirigidas a una mayor concienciación social.

Entre los animales envenenados encontrados hay algunas de las especies más amenazadas como el quebrantahuesos, el milano real y el águila imperial.