Abascal avisa a PP y Ciudadanos de las consecuencias políticas de excluir a Vox

Iglesias (en el centro, al fondo) y Abascal (a la derecha, en el fondo), coinciden en el ascensor del Congreso./Twitter
Iglesias (en el centro, al fondo) y Abascal (a la derecha, en el fondo), coinciden en el ascensor del Congreso. / Twitter

Censura que su partido no esté en la Mesa del Congreso y recuerda a ambos el apoyo que precisan en Andalucía

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

La conformación de la Mesa del Congreso es ya el primer elemento de discordia en las complejas relaciones del bloque de la derecha en esta legislatura. Santiago Abascal censuró este viernes que su partido no vaya a tener representación en el órgano de gobierno de la Cámara y advirtió a PP y Ciudadanos de las «consecuencias políticas» de lo que considera un «todos contra Vox».

El pacto entre el PSOE y Unidas Podemos que se hizo público este jueves garantiza la mayoría de la Mesa a ambas formaciones, otorga al grupo de Pablo Iglesias la vicepresidencia y la secretaría primeras, y deja a PP y Ciudadanos dos puestos para cada uno. En este esquema ni los independentistas ni Vox tienen cabida. En cuanto al PNV, los nacionalistas vascos se habían descartado a principios de semana al entender que «lo más limpio» es que las cuatro primeras formaciones políticas tomen las riendas de este órgano.

Vox, sin embargo, reivindica con sus con 24 diputados un puesto que sólo podría negociar con los populares y Ciudadanos. Las relaciones con el partido de Albert Rivera no son, desde luego, fluidas. Y fuentes del PP avanzan que su formación «tendrá la representación que le han otorgado los españoles». En el grupo parlamentario son de la misma opinión y no entenderían ceder lo que les «corresponde» al haber conseguido casi el triple de escaños -en concreto, 66- que los de Abascal.

Cada uno, en todo caso, juega sus cartas. El presidente de Vox, quien este viernes intervino por primera vez en la Cámara baja, recordó a las fuerzas políticas de la derecha el respaldo que ya necesitan y el que pueden precisar para sumar tras las elecciones del 26 de mayo. «Algunos de los que están convencidos de que nos tienen que vetar e impedir que tengamos representación son aquellos que nos pedirán apoyos para los Presupuestos en Andalucía y para la investidura en algunos ayuntamientos y en alguna comunidad autónoma, si no se desploman, como les ocurrió en las pasadas elecciones generales», reprochó Abascal, con la vista puesta sobre todo en el PP.

Pulso político

Las múltiples convocatorias de comicios han llevado a que las Cortes se constituyan el próximo martes en plena campaña del 26-M, lo que mantiene vivo el pulso político. De momento, Vox no anticipa si reclamará formar parte de los futuros gobiernos autonómicos y locales en caso de tener la fortaleza suficiente como para plantearlo. «Creo que si el respaldo es pequeño, tendrá menos sentido entrar -defendió Abascal- y, si es muy grande, esa posibilidad crecerá».

El presidente de Vox acompañó a sus 23 diputados, que acudieron al Congreso para entregar sus credenciales y recoger el acta de parlamentarios. La de hoy fue su primera fotografía en la escalinata principal, frente a la Puerta de los Leones. Un simpatizante que pasaba por la Carrera de San Jerónimo jaleó a los miembros del partido y les pidió plantar cara al representante de Esquerra Gabriel Rufián. Todos respondieron con risas. Luego, los gritos subieron de tono.

Abascal e Iglesias, juntos en el ascensor

Los ascensores del Congreso son propicios para la charla entre diferentes, aunque la conversación verse sobre el tiempo. Y cuando esta mañana se han abierto las puertas, Santiago Abascal y su equipo han entrado en el mismo habitáculo en el que se encontraba ya el secretario general de Podemos.

Según Pablo Iglesias, en los pocos segundos que han coincidido hasta el primer piso, han hablado sobre la lesión del líder de Vox, que ha llegado hoy a la Cámara baja con muletas por un problema en el gemelo, y la recomendación de asistir a un fisioterapeuta. Un paso que Abascal aún no ha dado. «Los vascos -ha bromeado- somos así».

En una comparecencia ante los medios, el presidente de Vox, que en abril aseguró que no compartiría un café con Iglesias, ha enmarcado el intercambio en la «cordialidad». «Una cosa es tomarse un café y otra, salir corriendo del ascensor», ha argumentado Abascal, que censura, en todo caso, que los dirigentes de Podemos convocaran «alertas antifascistas después de conocer los resultados de Andalucía».