Un informe de la Generalitat se abre a la tercera vía y desaconseja aplicar el mandato del 1-O

Un informe de la Generalitat se abre a la tercera vía y desaconseja aplicar el mandato del 1-O

El documento asegura que existen dos vías aun sin explorar para poder celebrar un referéndum acordado.

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, mantiene el pulso e insiste en que el objetivo de su mandato es hacer efectiva la independencia proclamada el 27 de octubre de 2017. Forma parte de una retórica republicana, que no se corresponde con lo que mantienen los secesionistas en privado ni con lo que dice un informe interno del Gobierno catalán, lejos del ruido diario del 'procés'.

Titulado «Democracias y referéndums de independencia», ofrece una visión más realista que la de Torra, apunta a un cierto aterrizaje y a la búsqueda de alguna salida al pleito catalán que no incluya el derecho de autodeterminación. Hasta la fecha, en el independentismo no se contemplaba ninguna propuesta que no pasara por la reivindicación de un referéndum. El informe firmado por el catedrático Ferran Requejo para el Instituto de Estudios del Autogobierno, organismo dependiente de la Consejería de la Presidencia, señala dos maneras de «solucionar el problema político catalán de fondo». En primer lugar, a través de un referéndum acordado. Este punto ha estado en todos los documentos del secesionismo desde el inicio del 'procés' en 2012. La novedad es que por primera se apunta que una propuesta acordada entre Madrid y Barcelona de reforma territorial podría ser una solución estratégica.

Torra ha avanzado esta semana que no contempla una declaración de independencia repentina

En cambio, el documento de la Generalitat no apuesta por la implementación del resultado del referéndum del 1-O, a pesar de que Torra insiste casi a diario que su gobierno tiene un mandato democrático para hacer efectiva la República. La vía unilateral, por tanto, queda aparcada por poco realista, porque no soluciona el problema de fondo, según el informe. Además, esta propuesta «conduciría, previsiblemente, a una nueva aplicación del artículo 155 de carácter más intenso y más dilatado en el tiempo que el vigente en el último trimestre de 2017». Desde el Instituto de Estudios de Autogobierno le están advirtiendo a Torra de que no es aconsejable tener prisa. Veremos si hace caso.

Alternativa al 'Libro Blanco'

Hasta hace bien poco, los informes de la Generalitat apostaban por la vía unilateral. En el Libro Blanco para la independencia, que elaboró el Consejo nacional para la Transición nacional, organismo que constituyó Artur Mas en 2014 y encargó al exvicepresidente del Constitucional, Carles Viver Pi-Sunyer, se detalló la hoja de ruta que luego siguió, en parte, Carles Puigdemont. «Segunda etapa de la creación del nuevo Estado catalán: de la consulta o las elecciones plebiscitarias hasta la proclamación o la declaración unilateral de independencia», afirmaba el documento. «Tercera etapa de la creación del nuevo Estado catalán: de la proclamación o declaración unilateral de independencia a la aprobación de la Constitución», remataba.

Estos escenarios, intentados en la legislatura pasada, ya no aparecen en el documento. El propio Torra ha señalado esta semana que no contempla una proclamación de la independencia en caso de sentencia dura en el juicio del Supremo contra los líderes del 'procés'. La respuesta, ha dicho, debe estar basada en el derecho de autodeterminación. La vía del referéndum acordado, en principio no tiene recorrido sea quien sea el inquilino de la Moncloa. Si bien, JxCat insistirá en poder abordar el derecho de autodeterminación con un relator como moneda d cambio para un eventual apoyo a la investidura de Sánchez. Fuentes de ERC apuntan, mientras, que podrían no ser tan exigentes. Como materia de trabajo, el informe de la Generalitat propone que se pacte un «modelo territorial alternativo» que promocione «la realidad nacional diferenciada de Cataluña» y facilite una «acomodación institucional» de la Generalitat. «Un autogobierno desarrollado y protegido dentro de las reglas constitucionales, cosa que no se da en estos momentos», según los autores. «Se trataría de un modelo que regulara la protección fáctica de un elevado nivel de autogobierno en varios ámbitos: simbólico, institucional, competencial-económico, fiscal, europeo o internacional», apunta.

Como solución al pleito catalán, el informe, apuesta también por el referéndum acordado, el objetivo que sigue siendo central para JxCat y ERC. El informe del Instituto de Estudios de Autogobierno señala que aún quedan dos alternativas para celebrar un referéndum de acuerdo con la legalidad española y que no se han puesto en práctica. Son vías inexploradas, aunque los autores son bastante escépticos al respecto. Por un lado, plantean la reforma de la normativa ya existente de 1980 sobre referendos y, por el otro, la propuesta de una reforma constitucional que ampare el derecho a decidir de Cataluña. Ambas iniciativas deberían arrancar en el Parlamento catalán, que instaría a las reformas en el Congreso.