Vox se niega a apoyar un Gobierno del PP y C's si aumentan el gasto contra la violencia de género

El juez en excedencia Francisco Serrano y cabeza de lista de Vox, en su escaño en el Parlamento de Andalucía / Efe

Amenaza con no respaldar el acuerdo firmado por los dos partidos en Andalucía porque contiene un incremento de los fondos

CECILIA CUERDOSevilla

Vox sigue apretando las tuercas para hacer valer su apoyo al cambio de gobierno que desaloje al PSOE en Andalucía después de 37 años. La formación de ultraderecha anunció este miércoles que no apoyará la investidura del bloque PP-Ciudadanos si no se eliminan del acuerdo programático las medidas referidas a la lucha contra la violencia de género. Consideran que «conculcan los derechos» de parte de la población. Un argumento que fue criticado por el líder de Ciudadanos Albert Rivera -«la libertad y la igualdad no se negocian», advirtió-, y suavizado desde las filas del Partido Popular, que reclamó a Vox que no se pongan líneas rojas. «Quien frustre el cambio lo pagará en las urnas», auguró.

Tanto PP como Ciudadanos tienen previsto retomar esta semana las negociaciones para perfilar la estructura del nuevo gobierno andaluz y la composición de esas consejerías, que se repartirán de forma equitativa con Juan Manuel Moreno en la presidencia y Juan Marín en la vicepresidencia. Sin embargo, para que prospere esa investidura, que se mantiene en torno al 16 de enero, es necesario el voto de los 12 parlamentarios de Vox, que ya advirtió la semana pasada que irían paso a paso negociando sus apoyos, y así está siendo. Primero lograron su inclusión en la mesa del parlamento, y ahora toca condicionar las medidas del acuerdo programático.

El partido de Santiago Abascal tiene claro que no formará parte del ejecutivo, pero repiten hasta la saciedad que no se dejarán ningunear. Y ahora, cuando la estructura del ejecutivo está ya casi lista, han puesto sus condiciones para, dicen que se produzca el verdadero cambio y no solo un intercambio «de cromos y sillones», según lo definió el secretario general del partido, Javier Ortega. «En política social todos siguen, con sumisión lanar, los mandamientos de la dictadura de género. ¿Dónde el cambio?», inquirió en redes sociales el líder de Vox en Andalucía, Francisco Serrano.

«Ideología de género»

Las medidas por la igualdad y contra la violencia de género están, pues, en el punto de mira de Vox, que desde sus inicios claman contra lo que tildan de «ideología de género» y dictadas por «las asociaciones feministas podemitas radicales». «Son leyes que atentan contra la libertad y la convivencia porque dividen y conculcan los derechos de una parte de la población, en este caso los hombres», justificó Ortega en alusión al punto 84 del acuerdo suscrito entre PP y Ciudadanos, que apela a implementar un pacto andaluz contra la violencia machista.

«Esos pactos que los suscriban con PSOE y Podemos», espetó por su parte Serrano, que más tarde, de nuevo en redes sociales, pedía que no se manipule su visión. «Nadie condena más que Vox las agresiones a mujeres», dijo, asegurando que nunca van a pedir que acaben las ayudas a mujeres maltratadas. «Lo que pedimos es que las ayudas lleguen a todas las personas que sufren violencia en el ámbito familiar, sin discriminación alguna».

La respuesta desde Ciudadanos y PP no se hacía esperar: el acuerdo programático no se toca, si acaso se «enriquece o mejora», deslizaron los populares andaluces. Rivera justificó que «luchar contra la violencia machista con recursos y medidas para que nadie abuse de una mujer no es una opción, es una obligación para todos», y aseguró que aplicarán el pacto de Estado contra la violencia machista «en Andalucía y en todas las comunidades» en las que gobiernen.

El vicesecretario de organización del PP, Javier Maroto, insistió por su parte en que la situación «requiere altura de miras» y pidió que no haya líneas rojas ni ultimátums. En cualquier caso, dejó claro que los populares «no van a renunciar a la protección de las mujeres». «Eso, que es la prioridad, es compatible con decir que quien haga una denuncia falsa pague por ello», asegurando que «siendo ambas cosas dramáticas, no se pueden comparar». Por ello, pidió generosidad a Vox y recordó que el apoyo a PP y Ciudadanos es la única opción para desalojar al PSOE. Pero si no hay cambio, la opción sería que volverían los socialistas o la repetición de elecciones. «Si alguno de los tres frustra el pacto, lo pagaría en las urnas», aventuró Maroto.

 

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