Detenido por intento de homicidio el Papa del Palmar

Nieves Treviño y Ginés Hernández después de colgar los hábitos./
Nieves Treviño y Ginés Hernández después de colgar los hábitos.

Ginés Hernández y su mujer, Nieves Triviño, se enfrentaron a un sacerdote de la secta cuando intentaban robar en la iglesia de Utrera

CECILIA CUERDOSevilla

El papa Gregorio XVIII regresó este fin de semana a los dominios del Palmar de Troya, en Utrera (Sevilla), que abandonó hace apenas dos años por amor a una exmonja. Pero lejos de una vuelta triunfal para abrazar de nuevo la fe de la polémica Iglesia Carmelita de la Santa Faz -catalogada de secta-, lo ha hecho a hurtadillas y enfrentándose con arma blanca a quienes un día fueron sus fieles devotos. Ingresado en un hospital en estado grave, Ginés Jesús Hernández está detenido junto a su mujer, Nieves Triviño, y se les acusa de un delito de intento de homicidio involuntario y otro de robo con fuerza.

El grotesco retorno se produjo a media tarde de este domingo, poco antes de que un helicóptero sanitario que sobrevolaba la tranquila tarde de la localidad sevillana alertara de un incidente, otro más, en el perímetro del Palmar de Troya. Al parecer, tanto Hernández como Triviño habían intentado acceder a escondidas al recinto, trepando el muro en uno de los tramos más bajos. Iban encapuchados y portando útiles para un supuesto robo. El destino quiso que en el camino entre el muro y la basílica se encontraran a uno de los sacerdotes, que estaba realizando tareas de mantenimiento en un pequeño cultivo y que intentó frenarlos. Se produjo entonces una reyerta con armas blancas durante la cual los tres resultaron heridos de diversa consideración.

La más leve, la mujer, que fue dada de alta este mismo lunes por la mañana, quedando de inmediato detenida, mientras que Hernández presentaba un neumotórax y permanece todavía ingresado en estado grave en la unidad de urgencias de un hospital de Sevilla. Las heridas del sacerdote, por su parte, no revisten tanta gravedad, aunque el hombre permanece bajo observación en el área de Traumatología.

Fueron precisamente los gritos durante la pelea los que alertaron al resto de fieles de lo que ocurría, por lo que avisaron de inmediato a la Guardia Civil para denunciar el intento de robo. La unidad de Policía Judicial de este cuerpo ha abierto una investigación para aclarar lo ocurrido, aunque todo apunta a que Hernández pretendía recuperar unos objetos que considera suyos y que permanecerían bajo custodia de la orden religiosa, según ha reclamado en diversas entrevistas.

Ginés Hernández, exseminarista y exmilitar español, saltó a la fama para la mayoría de los ciudadanos cuando, siendo aún el papa Gregorio XVIII, decidió apostatar de su fe y marcharse en un coche de alta gama del Palmar de Troya en busca de su novia: una funcionaria granadina cuya familia había pertenecido a la orden religiosa. Ella, que llegó a ser monja de la supuesta orden, logró salirse al percatarse de que todo era una mentira, pero antes consiguió contactar con su máximo responsable, el Papa, para trasladarle una supuesta conspiración urdida por antiguos miembros de la iglesia para darle una paliza. El religioso, que pasó por todos los escalones eclesiásticos durante tres décadas antes de convertirse en Papa de la secta en 2011, acabó enamorándose de su Mata-Hari y colgó los hábitos, yendo a buscarla a Monachil (Granada).

El antiguo papa Gregorio XVIII resultó herido de gravedad, después de una pelea con armas blancas

Desde entonces, ella ha protagonizado portadas de 'Interviú' contando su historia y los momentos más picantes de su relación con el Papa apóstata poco antes de su boda, mientras él rechazaba las acusaciones de codicioso de sus antiguos compañeros y aprovechaba su anonimato para afiliarse temporalmente al PP, tentado por sus ganas de iniciar una carrera política que apenas despuntó. Durante todo este tiempo enfureció aún más a la congregación al denunciar el supuesto fraude que era la orden de los Carmelitas de la Santa Faz.

Según su versión, la polémica orden, surgida en 1978 a partir de una escisión de la Iglesia católica promovida por el papa Clemente -conocido como 'La voltio' en los ambientes homosexuales sevillanos de los años ochenta-, y que santificó a Francisco Franco y a Adolf Hitler, era una farsa, y los supuestos milagros que defendía, un montaje para conseguir dinero de los fieles más incrédulos.

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