Peritos de la Guardia Civil aseguran que el acoso en Alsasua obedece a una estrategia de ETA

Peritos de la Guardia Civil aseguran que el acoso en Alsasua obedece a una estrategia de ETA

Dos psicólogos aportados por la defensa de los acusados afirman que las secuelas psicológicas de la pareja del teniente agredido responden al «aislamiento social» posterior a la agresión

EFESan Fernando de Henares (Madrid)

Tres peritos de Inteligencia de la Guardia Civil han declarado hoy en el juicio por la agresión de Alsasua que el acoso a las fuerzas de seguridad en esta localidad navarra obedece «punto por punto» de ETA sobre la «dinamización» de la campaña Alde Hemendik (Fuera de aquí).

Este manual, requisado en 1999 en una operación antiterrorista contra el exjefe de ETA José Javier Arizcuren Ruiz, Kantauri, y «diseñado para el futuro», es para los agentes «muy esclarecedor» porque en Alsasua «ha ocurrido punto por punto lo que se relata». «Esto es la estrategia antes de ETA y continúa», han resumido los peritos.

Los guardias civiles han explicado cómo la campaña Alde Hemendik de expulsión de las fuerzas de seguridad del País Vasco y Navarra fue «fagocitada» en su día por ETA, que en sus publicaciones hacía continuas referencias a ella, y en el caso de Alsasua se reactivó en 2011, precisamente en el año en que la banda anunció el cese de las armas.

ETA hizo entonces una «campaña de blanqueamiento» de sus organizaciones satélites, que se autodisolvieron para crearse otras como Sortu. En Alsasua y otros pueblos se constituyó el movimiento Ospa (Fuera), que estaba, para los peritos, inspirado por las instrucciones plasmadas en el manual intervenido a Kantauri.

Han precisado que eso no quiere decir que los ocho encausados por la agresión, acusados de delitos de lesiones y amenazas terroristas, sean parte de ETA: «En ningún momento estamos diciendo que estos señores estén integrados en ETA o colaboren con ETA, sino que han »generado violencia que viene de unas directrices de ETA«. »Se trata en definitiva de generar violencia con objetivos políticos«, han resumido.

Así, en Alsasua se constituyó una «asamblea antirepresión» con el «paraguas» del Ayuntamiento, entonces de Bildu, y el recién creado Ospa empezó a organizar actos «festivos» en los que se deshumanizaba a los guardias civiles mostrando animales como perros o cerdos con un tricornio o una boina de la Policía Foral, unas imágenes que incluso se colocaban dentro de castillos hinchables para niños.

Durante el juicio se ha visionado un vídeo de Ospa titulado «Historia de un madero rechazado», en el que aparecen dos policías nacionales metiéndose en un bar y luego un grupo de enmascarados echándoles del local, para mostrar su parecido a lo ocurrido en la madrugada del 15 de octubre de 2016 en el bar Koxka de Alsasua, donde dos guardias civiles y sus parejas fueron agredidos.

Respecto al manual práctico del Alde Hemendik incautado a Kantauri, los agentes han relatado que establecía tres fases para conseguir la expulsión de las fuerzas de seguridad: la primera de «ambientación», una segunda de «socialización del rechazo» y la última de «aislamiento» de los agentes.

En el documento se decía literalmente: «Poner una 'pegata' de una flecha amarilla (logotipo del Alde Hemendik) en una puerta del bar está muy bien, pero si no podemos hacer efectivo su contenido, ¿de qué vale?. Hay que conseguir que no entren en los bares, es el inicio del aislamiento».

Según los agentes, en Alsasua se había pasado ya de hacer pintadas a cometer violencia, que han escenificado no solo por lo ocurrido en el bar Koxka, sino también en otro bar de la localidad, el Goya, regentado por una madre y su hija que sufrieron hostigamientos por estar saliendo con dos guardias civiles.

Las mujeres denunciaron pintadas con la flecha amarilla y la expresión «perros fuera», sufrieron daños por un contenedor quemado que se colocó junto al local, se arrojaron petardos dentro del establecimiento, se rompieron sus cristales y un grupo de jóvenes apedrearon la puerta.

Todo esto persigue, según los peritos, hacer «la vida mucho más difícil» a los agentes y conseguir que no salgan de sus casas: «La violencia de ETA ha acabado, pero les estoy poniendo una flecha que significa lárgate de aquí».

«Alsasua es un punto que año tras año ha tenido incidentes de este tipo» y en el municipio ya se produjeron atentados de ETA, han destacado los peritos, sin que se registre en Alsasua «una estadística ni de multas ni de controles superior a la media navarra» por parte de la Guardia Civil.

En la sesión de hoy también han declarado dos psicólogos aportados por la defensa de los acusados, que han afirmado que las secuelas psicológicas de la pareja del teniente que fue agredido no responden a esta agresión, sino al «aislamiento social» al que se vio sometida luego.

En cambio, un forense de la Audiencia Nacional ha asegurado que el cuadro de ansiedad que presentaba la mujer se debía a sus «recuerdos recurrentes de la agresión».

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