Así son las polémicas pistolas eléctricas que ya pueden usar los Mossos

Así son las polémicas pistolas eléctricas que ya pueden usar los Mossos

Se deberán usar siempre junto a un dispositivo de grabación personal y un desfibrilador automático que los agentes llevarán en sus coches patrulla

COLPISA

Un hombre amenaza con una navaja de grandes dimensiones a dos agentes de Policía. Intentan disuadir al agresor sin éxito. Mantiene su actitud desafiante. Uno de los guardias saca una pistola eléctrica -conocida popularmente como Taser- y activa una cámara que porta en la solapa. Comunica al sospechoso que empieza a grabar lo que allí acontezca. Siguen las amenazas, la intimidación y los insultos. Le insisten en que abandone su acción. Uno de los agentes dispara, provocando una descarga eléctrica de 50.000 voltios que tiran al suelo al agresor. Por fin es reducido y esposado.

Se trata de una situación ficticia pero que a partir de este lunes podría ser protagonizada por los Mossos d'Esquadra. Este cuerpo de seguridad autonómico comienza hoy a usar las pistolas eléctricas Taser tras la prueba piloto que tendrá lugar en diferentes comisarías y servicios de la localidad de Gerona. En una rueda de prensa este lunes en Gerona, el director general de los Mossos, Andreu Martínez, ha iniciado la presentación de la nueva herramienta policial destacando que el cuerpo es pionero en España y que su implantación permite equipararlo con otras policías europeas: «Nos estamos situando en lo que es una práctica policial ordinaria, de países democráticos y avanzados».

Este elemento de defensa reivindicado por sindicatos policiales en toda España, mantiene el veto del Ministerio del Interior, que no permite su uso para agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

El Parlament aprobó su compra por mayoría después de una comisión de meses en la que hablaron médicos y expertos y la Generalitat compró por algo más de 700.000 euros 134 dispositivos conductores de energía más 7.500 cartuchos. Desde hace unos meses los Mossos llevan recibiendo clases para aprender a utilizarlas.

Martínez ha afirmado que la pistola eléctrica es un dispositivo más en la intervención policial y que tiene carácter «proporcional, congruente y adecuado a cada situación». Ha añadido que han hecho «un análisis interno muy exhaustivo en los más de cuatro años de trabajo», y ha hecho referencia a reuniones en el ámbito institucional como el Parlament de Catalunya, el Síndic de Greuges o el Instituto de Medicina Legal de Catalunya, y con entidades relacionadas con la seguridad.

Interior mantiene el veto para Policía Nacional y Guardia Civil

Hay algunas normas para su utilización. Las pistolas se deberán usar siempre junto a un dispositivo de grabación personal y un desfibrilador automático que los agentes llevarán en sus coches patrulla. Las llevarán los jefes de turno de las comisarías y mandos de la Brigada Móvil (Brimo), el Área de Recursos Operativos (Arro) y el Grupo Especial de Intervención (Gei); en total, unos 1.600 efectivos estarán formados para usar estos polémicos dispositivos. El modelo que han comprado los Mossos es nuevo, y se diferencia del que ya está en uso en otras policías locales en que lleva dos cargas en vez de una. Así se pueden hacer dos disparos seguidos, y en caso de que en el primero uno de los dardos falle, si impacta otro de los de la segunda carga el efecto es el mismo.

Son consideradas una alternativa no letal a las armas de fuego. No obstante, su uso siempre ha estado envuelto a la polémica. Se han visto relacionadas con decenas de muertes en los últimos años, sobre todo en Estados Unidos. En España y Reino Unido se recuerda el caso del exjugador de la Real Sociedad, Dalian Atkinson, quien falleció una hora y media después de que unos agentes de policía en Reino Unido le disparasen hasta en tres ocasiones con una pistola tipo Taser en casa de su padre.

Las pistolas se deberán usar siempre junto a un dispositivo de grabación personal y un desfibrilador automático

En el Reino Unido, su uso está restringido a la policía. Ha habido 11 muertes relacionadas con el uso de las pistolas eléctricas en la última década, según recoge The Guardian. La situación legal es similar en la mayoría de los países de la Unión Europea. La policía nacional y los gendarmes franceses emplean estas armas desde 2006. En 2008, varios municipios solicitaron al Ministerio del Interior sus policías locales contaran con las Taser, cosa que pueden hacer desde 2010, no sin polémica. También las pueden llevar los policías finlandeses, los griegos y los austriacos.

Vetadas en algunos países europeos

En cambio, en Alemania estas armas están prohibidas desde 2008, aunque desde 2010 las pueden usar algunos cuerpos especiales de la policía. Están clasificadas como armas de fuego. Tampoco son legales en Italia. En Estados Unidos son legales para los ciudadanos en muchos estados, que tienen competencias para legislar su posesión y uso.

Además de las muertes anteriormente mencionadas en el Reino Unido, según un informe de Amnistía Internacional, al menos 43 personas murieron en Estados Unidos en 2015 tras recibir descargas de estas armas a manos de la policía, «con lo que el total de fallecidos desde 2001 se elevó a 670». En su informe de 2012, la entidad apuntaba que «la mayoría de las muertes se han atribuido a otras causas. Sin embargo, los forenses citan las Taser como causa o factor contribuyente de más de 60 fallecimientos, y hay varios casos más en los que se desconoce la causa exacta de la muerte».

Están pensadas para hacer frente a una situación de peligro de grado medio y evitan recurrir a un arma de fuego. En opinión de Amnistía Internacional, solo deberían usarse para no recurrir a las armas de fuego, por lo que «su despliegue debería estar sujeto al mismo criterio que se aplica al uso de estas armas», explica Ana Gómez, portavoz de la entidad en una entrevista en 2016. Esto quiere decir que solo se debería usar en caso de «amenaza inminente de muerte o lesión grave que no pueda contenerse por medios menos extremos», y nunca en manifestaciones o cuando el detenido esté ya bajo custodia.

¿Qué son y quienes pueden usarlas?

Producen una descarga que inmoviliza. Se pueden usar a distancia, lanzando proyectiles a unos 8 metros que se clavan en la piel, o en contacto con la persona a la que se quiere reducir. Tiene una intensidad de 2,1 miliamperios, lejos del límite de 75 a partir del cual se consideraría letal.

En España, las pistolas eléctricas son armas exclusivas para uso policial y militar. Están reguladas por el artículo 5.1. del Reglamento de Armas, junto con las semiautomáticas y los sprays de defensa. No las pueden comprar ni civiles, ni policías o militares por su cuenta: solo los cuerpos policiales o militares.

Hay más de 800 Taser en nuestro país, según Aasias, la empresa que distribuye la marca en España desde 2003. Unos 200 municipios permiten su utilización a los cuerpos de policía locales, sobre todo en Canarias, Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña. Ahora podrán recurrir a ellas los Mossos d'Esquadra, después de que el parlamento catalán aprobara su uso. Las Fuerzas Armadas y los GEO también disponen de algunas unidades. La Policía Nacional y la Guardia Civil han reclamado al Ministerio del Interior la posibilidad de contar con ellas, pero aún no tienen permiso.

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