La Policía hace obligatorio el uso de los chalecos sin tener suficientes para los agentes

Agente de la UIP vigila la entrada del Congreso de los Diputados./Pedro Armestre (Afp)
Agente de la UIP vigila la entrada del Congreso de los Diputados. / Pedro Armestre (Afp)

Interior, por primera vez, regula la utilización de la prenda a pesar de que 15.000 funcionarios todavía no la tienen

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El uso del chaleco antibalas en la Policía Nacional pasa a ser obligatorio, aunque aproximadamente uno de cada cuatro funcionarios del cuerpo todavía no tiene esta prenda en dotación individual.

El Ministerio del Interior el pasado 17 de octubre, solo 48 horas después de que un guardia civil sin chaleco muriera tiroteado en la localidad granadina de Huétor Vega, envió a «todas las dependencias de Policía Nacional» una «circular sobre obligatoriedad» del uso de esta prenda, a pesar de que ese mismo documento reconoce que, ni mucho menos, el cuerpo cuenta con tantos chalecos como agentes.

La orden -que por primera vez regula la utilización general de estas protecciones, cuyo uso hasta ahora, en muchas ocasiones, era potestativo de los funcionarios- está firmada por el director adjunto operativo de la Policía, José Ángel González Jiménez. En esencia, la circular solo excluye de la utilización de esta prenda a los funcionarios de oficinas sin contacto con el público y que no realizan salidas operativas en ningún caso.

El documento, al que ha tenido acceso este periódico, ha provocado la sorpresa en medios policiales porque al menos 15.000 de los 65.000 funcionarios operativos del CNP carecen de chaleco, según las estadísticas de maneja la Unión Federal de Policía (UFP), que afirma que la situación es especialmente delicada en algunas especialidades como las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios), donde 1.100 funcionarios no tienen protecciones individuales y deben intercambiárselas según los turnos.

Y precisamente esa es la idea que propone el Ministerio del Interior para ir cubriendo las carencias hasta que cada policía tenga en dotación su propio chaleco. Los funcionarios en «servicios operativos ya sean de paisano o de uniforme» que participen en actuaciones en las que «pueda existir el mínimo riesgo o amenaza para integridad física» deberán entrar en las ruedas de intercambios de chalecos en las unidades, según la nueva orden.

La Dirección de la Policía, que prohibe terminantemente que los mandos «almacenen» o «restrinjan el uso» de los chalecos en sus unidades, ordena priorizar el reparto «individual» y de forma «progresiva, en función de la operatividad y peligrosidad» del puesto de trabajo.

Interior establece que los jefes de las unidades que no cuenten con prendas personales para todos los funcionarios deberán poner los primeros de la lista a los funcionarios en labores de «seguridad ciudadana», tanto en funciones de «prevención de la delincuencia» como en «seguridad y custodia».

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