Primera semana intensa en un juicio con mucha carga política

Primera semana, semana intensa. Expectación bien aprovechada. Por unos, como Vox, en boca de su presidente, Santiago Abascal: "Una demostración de que el golpe sigue vivo". Y por otros, los independentistas, en boca del portavoz de Junts per Catalunya, Eduard Pujol: "El Estado juzga ideología". Juicio televisado, la justicia española también a examen. Transparencia, sí, pero los testigos, que no pueden entrar en la sala para no contaminar su declaración, han podido verlo. "Veremos esta vergüenza", sentenciaba uno de ellos, el presidente del Parlament, Roger Torrent. Y eso al margen de que las cuestiones jurídicas sean sobrepasadas por la sobreactuación. "Lo que, a nuestro juicio, es un vodevil procesal", indicaba el abogado de Oriol Junqueras. Primer día, las defensas. Línea clara. Juicio no justo. "De vulneración de derechos fundamentales", comentaba el abogado de Joaquim Forn. "Hagan de jueces, en todo caso, no hagan de salvadores de la patria", añadía el letrado de Jordi Turull. Respuesta, día 2, de la fiscalía. Y con contundencia. Primero, Javier Zaragoza: "No es el independentismo lo que se enjuicia". Después, Fidel Cadena: "Es el juicio del triunfo de la democracia". Y al tercer día, los acusados. En cabeza, el de mayor cargo y mayores penas: Oriol Junqueras. Su estrategia, enfocarlo por la vía política. "Se me acusa por mis ideas y no por mis hechos". Sólo respondiendo a su abogado. Aunque la frase del día, sin duda, ésta: "Que amo a España". Tras él, con menos amor pero más aflición, el exconseller de interior. "Yo distingo dos cosas importantes: mi compromiso político que siempre ha sido de apoyo al referéndum... de mis competencias como conseller". Sí contestó también a Abogacía y Fiscalía. Táctica, por tanto, no uniforme. Se verá por qué optan el resto. El siguiente, esta próxima semana, Jordi Turull, al que seguirán los demás exconsellers. Tras ellos, los Jordis y, por último, la expresidenta del Parlament.