A prisión el principal sospechoso de la desaparición de Janet

Aitor. 32 años. El juez le ha enviado a prisión acusado de homicidio y de ocultación de cadáver. Asegura el magistrado que hay riesgo de fuga porque tiene poco arraigo familiar y porque, al no haberse encontrado el cuerpo, existe riesgo de destrucción de pruebas. Siempre fue el principal sospechoso de la desaparición de Janet. Dicen los investigadores que los indicios que hay contra él son claros. Los agentes encontraron, en su casa de Cornellá, restos biológicos de la mujer en una piedra con la que pudo haberle golpeado. También ha sido determinante una conversación intervenida en la que se jactaba de llevar dos meses librándose de la justicia. El entorno de la víctima nunca supo qué tipo de relación mantenían. El otro detenido, Cristian, ha quedado en libertad con cargos por un posible delito de encubrimiento. Después de tanta angustia, los familiares de Janet sólo quieren ya que se encuentre el cuerpo de Janet y cerrar el último capítulo de esta pesadilla.