El PSOE tienta a Podemos al incluir propuestas suyas en la oferta de pacto programático

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, sonrientes, en una imagen de archivo./Afp
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, sonrientes, en una imagen de archivo. / Afp

Los socialistas persiguen un acuerdo que estabilice la legislatura y aleje el fantasma de otras elecciones

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

La oferta de acuerdo que en «los próximos días o semanas» entregará el PSOE a Unidas Podemos incluirá propuestas de la alianza morada. Los socialistas intentan de esta forma torcer la negativa de Pablo Iglesias a suscribir un pacto programático que siente las bases de una legislatura estable. No va ser fácil porque la primera respuesta desde Podemos es que la estrategia de Pedro Sánchez es «un chantaje».

La vicepresidenta Carmen Calvo fue la encargada de lanzar el globo sonda. La número dos del Gobierno y jefa de los negociadores socialistas explicó hoy que el documento que moldean estará «mejorado» con «una parte importante» de las demandas planteadas por Unidas Podemos en las negociaciones de julio pasado y en el documento de 120 páginas que pusieron sobre la mesa la semana pasada. Calvo no dio más detalles.

Desde el PSOE aclararon que la oferta desgranará medidas políticas y legislativas a desarrollar a lo largo de la legislatura. En ningún caso, insistieron, se contempla volver a las discusiones sobre el gobierno de coalición porque esa vía, a pesar de las insistentes reclamaciones de los morados, quedó cegada en la investidura fallida de hace un mes. Tampoco recogerá las demandas de Unidas Podemos de asumir la gestión de las políticas activas de empleo. Sánchez vetó desde el primer minuto la cesión de estas competencias porque, argumentó, son una de las razones de ser de un Gobierno socialista.

En la Moncloa y en el PSOE confían en que este guiño contribuya a horadar la granítica posición de Iglesias con la coalición gubernamental. Esperan que los socios de Podemos, más proclives al pacto que al Consejo de Ministros, abran al menos el debate interno, como ocurrió en el tramo final de la frustrada negociación de la primera investidura.

El objetivo socialista es que si se llega a un acuerdo con Unidas Podemos se alcance con un buen clima que asegure la estabilidad de la legislatura. Una meta hoy muy lejana porque las relaciones han quedado bajo mínimos y la desconfianza mutua lo emponzoña todo. Recuperar un mínimo de sintonía es vital para el PSOE y así lo admitió hoy la vicepresidenta. La investidura, dijo, es «obviamente» lo primero, pero debe ir acompañada de una normalización del ambiente porque la segunda premisa, y no menos importante que la primera, es «la gobernabilidad, el día a día de sacar adelante las leyes».

Chantaje

Un escenario en el que Iglesias ceda en el último minuto para evitar nuevas elecciones y permita la investidura de Sánchez, con el que se especula en las filas socialistas, no arregla nada si no va acompañado de una cicatrización de las heridas. Un Gobierno con la oposición sin concesiones de PP y Ciudadanos, y con Podemos como aliado humillado y enrabietado, estaría condenado a convocar nuevas elecciones más pronto que tarde. Una investidura a rastras apenas arregla nada si el Gobierno no tiene por delante «cuatro años de estabilidad», apuntó Carmen Calvo. «Pan para hoy y hambre para mañana», redondeó un diputado socialista.

Pero Podemos está lejos de esas disquisiciones. Su postura sigue inalterable y reclamó a los socialistas que dejen de poner «excusa tras excusa» y se sienten ya a negociar. Para la portavoz adjunta en el Congreso, Ione Belarra, los movimientos de Sánchez no son más que un «chantaje» dentro de una estrategia de «no negociación» revestida con una apariencia de negociación. El punto de partida, añadió, debe ser el de julio, es decir la oferta de una vicepresidencia y tres ministerios. «Hay que retomar las negociaciones desde ese punto», sentenció Belarra.

Unidas Podemos presentó la semana pasada un documento de 120 páginas en el que desarrolla 13 propuestas programáticas y cuatro fórmulas de estructura de gobierno que avanzan en lo tratado en las conversaciones de julio. «Lo hemos puesto muy fácil», apuntó hoy la portavoz. Pero la respuesta del Gobierno a ese documento fue una negativa fulminante. Es «inviable», señaló el PSOE en un comunicado redactado con unusual presteza a las pocas de recibir el texto de Podemos.

En el partido de Pablo Iglesias, sin embargo, no tiran la toalla y esperan a conocer la anunciada contrapropuesta de los socialistas, aunque urgen a que el texto se ponga sobre la mesa cuanto antes, sin aguardar a que se acerque la fecha límite del 23 de septiembre. Repetir la estrategia de dejar todo para los últimos días sería «un error», avisó Belarra.