El Gobierno se desvincula de la Gürtel: «Los hechos no afectan a este Ejecutivo»

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy./Efe
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. / Efe

El PP garantiza que desconocía las prácticas irregulares y anuncia que recurrirá la sentencia que condena al partido a pagar una multa de 245.000 euros por haberse lucrado de la trama

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

«Hoy es un buen día para el Gobierno, para el PP y para España». El estado de ánimo que esta mañana transmitía Mariano Rajoy en los micrófonos de la Cadena Cope tenía que ver con la aprobación ayer de los Presupuestos para 2018. Poco después, la sentencia de Gürtel ha constatado, sin embargo, lo que los populares lamentan desde hace tiempo. Que no hay jornada tranquila ni celebración que más de unas horas dure.

Conocida la resolución judicial que condena al PP a pagar una multa de 245.000 euros por haberse lucrado de los negocios de la trama Gürtel, fuentes de la Moncloa han desvinculado al Gobierno de la sentencia: «Los hechos a los que hace referencia no afectan en modo alguno a este Ejecutivo, que ha aprobado en los últimos años el mayor paquete de reformas para luchar contra la corrupción».

Las mismas voces garantizan que «nadie de la dirección del PP, ni de la actual ni de las anteriores, conoció y, menos aún, amparó ninguna práctica irregular». Lo que incluye a Mariano Rajoy. Además, recuerdan que la decisión de la Audiencia Nacional no es firme.

El PP ya ha anunciado que recurrirá e insiste en que la suya, en todo caso, es sólo una «responsabilidad civil» y no «penal». «Ningún miembro de la dirección actual o direcciones pasadas ha sido imputado en esta causa y algunos acudieron al juicio como testigos, lo que acredita una absoluta falta de responsabilidad en los hechos juzgados», señala también la cúpula de los conservadores.

En el caso de la exministra de Sanidad y exvicesecretaria de Organización, Ana Mato, también tendrá que abonar 27.800 euros por los regalos que su marido obtuvo de la red corrupta. Además, el PP sostiene por escrito que la dirección de ninguna manera «conocía los hechos», que circunscribe a las elecciones de 2003 en los Ayuntamientos de Pozuelo de Alarcón y Majadahonda.

El lastre

Antes de que la decisión se hiciera pública, el presidente del Gobierno ha admitido que los escándalos que lastran a su formación hacen «mucho daño» al partido. Aunque, en su defensa, ha contextualizado cada una de las polémicas en tiempos pasados. «Son casos de hace muchos años. Esto de la Gürtel se abrió en el año 2009, por tanto se trata de cosas anteriores a 2009, y el otro caso del que me habla usted -ha asegurado sobre la detención del exministro Eduardo Zaplana- es del año noventa y tantos».

Esa viene siendo la estrategia del PP. Intentar enterrar en la «historia mala» de la organización los asuntos que han llevado a antiguos dirigentes populares a rendir cuentas ante los tribunales. «Es evidente que el PP es mucho más que diez o quince casos aislados», ha reivindicado Rajoy esta mañana.

En las filas conservadoras, sin embargo, se soporta la mochila de la corrupción como una carga que dificulta avanzar. Aunque se ha instalado la idea de que es algo amortizado por lo que el PP ya ha pagado en las urnas, fuentes de la formación reconocen que los escándalos ejercen de techo que impide el crecimiento electoral y la recuperación del votante perdido. Más aún ahora que Ciudadanos batalla por el centro derecha con éxito en las encuestas. La corrupción es, de hecho, el principal argumento de los liberales para diferenciarse y escalar puestos. El primer test, en todo caso, llegará con los comicios autonómicos y municipales de 2019.

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