Reabren la causa al exjefe de Barajas detenido con Villarejo que recibió dos Porsche

Fotografía de archivo del comisario Carlos Salamanca, exresponsable de la Comisaría del aeropuerto de Barajas./Efe
Fotografía de archivo del comisario Carlos Salamanca, exresponsable de la Comisaría del aeropuerto de Barajas. / Efe

Revés al juez que instruye el 'caso Tándem' tras admitir la Sala de lo Penal el recurso de Anticorrupción y Podemos

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Primer gran revés al juez que instruye el 'caso Tándem', Diego de Egea. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha estimado el recurso de la Fiscalía Anticorrupción contra el archivo de las actuaciones sobre el excomisario del aeropuerto de Barajas Carlos Salamanca por delitos de cohecho y prevaricación.

El tribunal ha revocado el archivo por una cuestión procesal respecto a Salamanca, su esposa Dolores Mones y su hijo Carlos en la pieza primera de la denominada «operación Tándem», por la que se encuentra en prisión el comisario jubilado José Manuel Villarejo desde hace un año.

En un auto, la Sala estima los recursos de Anticorrupción y del partido político Podemos contra el auto del pasado 18 de julio, en el que De Egea acordó el sobreseimiento provisional de dichas actuaciones. Una vez analizados los recursos, el auto explica que la resolución del juez -que abandonará el juzgado el próximo 31 de diciembre- acordó el sobreseimiento no solo de la presente pieza primera, sino también de la pieza principal, con lo que dicha resolución «excede, claramente, del ámbito de la pieza a que debió circunscribirse».

Además, según el tribunal presidido por el magistrado Alfonso Guevara, dicha resolución no podía ser adoptada por el instructor en el presente momento procesal, ya que existen diligencias de investigación «cuya práctica está judicialmente acordada y que no se han efectuado». Los fiscales han venido defendiendo que persistían las razones para seguir investigando a la familia Salamanca por delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho y contra los ciudadanos extranjeros.

Dádivas

Salamanca, excomisario principal del Aeropuerto Madrid-Barajas entre 2006 y 2015, estuvo cuatro meses en prisión preventiva y salió del centro penitenciario de Estremera (Madrid) por decisión directa del juez De Egea, ya que la Fiscalía Anticorrupción se posicionó en contra y la misma Sección Tercera de la Sala de lo Penal -órgano superior- había confirmado dos meses antes la prisión incondicional decretada en noviembre.

El sobreseimiento provisional decretado en su día por De Egea echó por tierra un duro informe de Anticorrupción en el que detallaba las presuntas dádivas y entregas en efectivo recibidas por este comisario cuando era jefe de Barajas a cambio de facilitar la entrada ilegal de personas ecuatoguineanas, relacionadas, entre otras, con la compañía nacional del petróleo.

Los fiscales Miguel Serrano e Ignacio Stampa relataron que la persona responsable de agasajar a Salamanca -jefe de la unidad contra las redes de inmigración ilegal cuando fue detenido- era el también investigado Francisco Menéndez Rubio. Se trata de un empresario que, según los fiscales, era el «cortafuegos» en España para enmascarar el origen del dinero procedente de sus socios ecuatoguineanos. Unos servicios por los que habría recibido, a través de la mercantil Frame Consultores y Asesores SL, 17,1 millones en 2011 y 4,1 millones en 2012 escondidos en servicios facturados «irreales».

En ese paquete también se gestionaba la intermediación del comisario de Barajas. La persona que puso en contacto a Menéndez y a Salamanca fue el empresario Fernando Luengo, que tenía negocios en Guinea Ecuatorial y que también venía aprovechándose del cargo que ostentaba el segundo «a cambio de dádivas de carácter suntuario».

Entre 2012 y 2015, según Anticorrupción, Menéndez le dio a Salamanca regalos de lujo, en dinero y en especie, para sí y sus familiares, a cambio de permitir la entrada ilegal de responsables de Gepetrol y de la suegra del primero, Sara Blanca Donoso. La lista incluyó el acceso a la propiedad y disfrute de dos Porsche, uno modelo Cayenne y otro Panamera. Este último fue adquirido en septiembre de 2010 por el ciudadano ecuatoguineano Crispín Edú Tomo Maye por 116.000 euros.

Salamanca fue el tomador del seguro entre julio de 2012 y julio de 2013 y pagó 1.845 euros, pero nunca lo registró en la DGT «para evitar ostentación». El vehículo pasó en agosto de 2013 a uno de sus clientes, el ciudadano chino Yongping Wu Liu, investigado en el 'caso Emperador', en el que Salamanca también estuvo investigado hasta que la Sección Tercera de la Sala Penal decretó su archivo definitivo. Para ello intermedió en la venta por 43.560 euros el citado Menéndez.

Salamanca también recibió tres relojes de lujo valorados en 80.000 euros comprados por la mercantil Framen Consultores; un viaje a Londres en el puente de mayo de 2012 por 15.997 euros solo en traslados y alojamientos; la cesión del palco 2.043 del Santiago Bernabéu, que la citada mercantil alquilaba al Real Madrid por 328.772 euros (2012) y 331.039 euros (2013); y entregas en efectivo de unos 85.000 euros a partir de 2012.

En el registro realizado en su casa fueron incautados, además, 61 relojes, de los que 14 eran originales. Habrían sido entregados en contraprestación por los servicios policiales prestados o en consideración a su función, y estaban valorados en unos 45.000 euros, según Anticorrupción.

Pues bien, el juez De Egea concluyó entonces que de lo investigado «en ningún caso cabe deducirse» que los regalos se deban a «favores fronterizos» entre Salamanca y Menéndez. En cambio, añade, se contextualizaron por la relación de «intensa amistad en la cual todos coinciden». Ello pese a que el empresario declaró en el juzgado que las dádivas se pudieron deber a favores personales en forma de visados irregulares, pero «no aportó prueba documental alguna que ratificara dichas manifestaciones», concluyó el juez. De Egea también descartó que Salamanca formara parte de una organización criminal junto a Villarejo.

 

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