Ribera dice que la depuración de aguas es ya una «superurgencia» del Gobierno

La ministra para la Transición Ecológica preside la primera reunión de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente. /Paolo Aguilar (Efe)
La ministra para la Transición Ecológica preside la primera reunión de la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente. / Paolo Aguilar (Efe)

La ministra para la Transición Ecológica asegura que el Gobierno quiere poner fin a este problema con un Plan Nacional que cofía tener listo en otoño

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La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha asegurado hoy que la correcta depuración de las aguas residuales ha pasado a ser una «superurgencia» del Gobierno.

Ribera, en declaraciones a la prensa tras presidir por primera vez la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, se refería así a la multa que el Tribunal de Justicia de la UE ha impuesto a España por incumplir la correcta depuración de sus aguas residuales.

El fallo condena a España a abonar una multa coercitiva de 10,9 millones de euros por cada semestre de retraso y una suma de 12 millones por el retraso en atender las obligaciones de tratamiento de las aguas residuales de nueve aglomeraciones urbanas de más de 15.000 habitantes.

Los núcleos afectados en el procedimiento son: siete en Andalucía (Alhaurín el Grande, Barbate, Coín, Isla Cristina, Nerja, Matalascañas y Tarifa), una en Asturias (Gijón Este) y una en Canarias (Valle de Güimar).

Ribera ha lamentado que España haya sido condenada a pagar multas coercitivas «muy importantes» por esos incumplimientos y ha observado que se han llegado a esta situación «después de años en los que se debían haber hecho de otro modo y no se han hecho».

A su juicio, la sentencia del Tribunal de Justicia europeo pone al descubierto «una maraña de problemas que hay que ir desenredando» para ir solucionándolos, y la ministra ha dicho que algunos de esos problemas tienen que ver con la depuración de aguas en zonas urbanas «muy notables e importantes».

«Hay ciudades y pueblos que la verdad es que uno no se explica por qué no se ha sido capaz de abordar esto con anticipación y con tiempo», ha manifestado la ministra.

Ribera ha observado que en otros casos los problemas se refieren a pequeños entornos rurales y ha apuntado que las soluciones tendrían que haber sido «respuestas técnicas mucho más simples que las que se intentaron abordar».

La ministra ha señalado que en algunos de estos casos las infraestructuras están «sobredimensionadas» y los pueblos no pueden hacer frente al coste del mantenimiento de instalaciones «que poco tienen que ver con sus necesidades».

«Hay muchos problemas y son muy variados», ha manifestado la ministra, quien ha explicado que el Gobierno quiere identificarlos y darles respuesta en el Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización, que confía en tener listo en otoño.

Teresa Ribera ha observado que «lamentablemente, en el momento en el que estamos, es muy difícil imaginar una solución mágica» y ha agregado que «identificar los problemas, darles respuesta y tener el cien por cien de las aguas residuales depuradas y tratadas no es algo que se pueda hacer de un día para otro».

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