Sánchez exige lealtad a PP y Ciudadanos con Venezuela porque es una «cuestión de Estado»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.EFE

Advierte a ambos partidos que alejarse de la moderación conduce a «la irrelevancia política»

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Pedro Sánchez exigió este sábado lealtad a los líderes del PP y Ciudadanos en la crisis de Venezuela porque es una «cuestión de Estado» y no un asunto para dirimir las rencillas internas. El presidente del Gobierno puso el ejemplo europeo, donde España, Francia y Alemania, gobernadas por fuerzas de distinto color ideológico, fueron capaces de ponerse de acuerdo para dar una respuesta común el pasado sábado a Nicolás Maduro en forma de ultimátum para que convoque elecciones en ocho días.

El líder socialista pidió a Pablo Casado y Albert Rivera que dado que «es imposible» que respalden al Gobierno socialista en nada, al menos «sean leales con el Estado» en este asunto. Se preguntó por qué lo que «es posible en Europa» no es factible de puertas para dentro en España. Recordó que un socialista como él fue capaz de ponerse de acuerdo con el centrista francés Emmanuel Macron y la democristiana alemana Angela Merkel sobre la crisis de Venezuela. En España, a su entender, no se puede porque PP y Ciudadanos siempre y ante cualquier decisión «van a ir contra el Gobierno» del PSOE, «aunque acierte».

Sánchez participó en Zaragoza en la presentación de los candidatos socialistas a las autonómicas y municipales del 26 de mayo, y aprovechó para reiterar que el ultimátum a Maduro, como ya señaló el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, es una postura concertada con los principales socios europeos, aunque no con todos los países de la UE. Si el ultimátum es ignorado, España reconocerá el lunes a Juan Guaidó como presidente de Venezuela.

El presidente del Gobierno lamentó encontrar más complicidad en Europa que dentro de España para un asunto que debería estar al margen de la contienda diaria porque se trata de política internacional y las posiciones que se adoptan son las del Estado. El PP y Ciudadanos, añadió Sánchez, deberían guiarse por «la moderación y el sentido común» y situarse «más allá de las ideologías políticas» en el caso de Venezuela, en particular, y de la política internacional, en general.

Ralentizar

Pero en vez de moderarse, subrayó, compiten por ver cuál es más radical. Con esa estrategia, sentenció, «se acercan a la irrelevancia política». Sánchez apuntó que todo eso ocurre porque ha irrumpido Vox, y en vez de enfrentarse a la extrema derecha, pactan con ella y encima creen que ese acuerdo saldrá «gratis». No va a ser así, advirtió, y lo que ocurrirá es que populares y liberales «se radicalizarán». El caso de Venezuela, a su entender, es paradigmático de ese extremismo.

A 180 kilómetros de Zaragoza, en Pamplona, el presidente de Ciudadanos participó en el Campus Joven de su partido y acusó a Sánchez de «ralentizar» el reconocimiento a Guaidó. Rivera, como Casado, defendieron desde el primer momento que España legitimara al presidente de la Asamblea Nacional. «Si rectifican mañana o pasado, bienvenidos aquellos que han estado defendiendo la equidistancia a las posiciones de los que hemos estado defendiendo la democracia», apuntó el líder naranja.

Rivera consideró además que es absurdo dar un ultimátum a Maduro para que convoque elecciones porque «no lo va a hacer» y, sobre todo, «no puede ser quien convoque estas elecciones porque un tirano no se convierte en demócrata ni en ocho días ni en ocho años».

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