Sánchez, a los independentistas: «No podemos seguir en una rotonda interminable»

Sánchez, a los independentistas: «No podemos seguir en una rotonda interminable»

El presidente del Gobierno llama a partidos y agentes sociales a «aunar esfuerzos» para impulsar una gran agenda del cambio

CRISTIAN REINOSitges (Barcelona)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha participado esta mañana en la sesión de clausura de las jornadas empresariales del Círculo de Economía, en Sitges (Barcelona), donde ha apelado a partidos políticos y agentes sociales a «aunar esfuerzos» para impulsar una gran agenda del cambio para la España de los próximo años. Superado el triple ciclo electoral de abril y mayo, Sánchez ha pedido la complicidad del mundo empresarial catalán para acompañarle, en lo que el dirigente socialista ha calificado como su objetivo de «cambiar el mundo» y transformar España en un país que en los últimos años ha exportado profesionales de alta cualificación a ser un «vivero de talento» y un país de oportunidades. Un cambio que debe pasar, ha dicho por la transición ecológica, el avance científico, la productividad, reducir la desigualdad, mejor el empleo y elevar la calidad institucional del país.

Existía expectación por parte de la opinión pública por saber la posición del presidente del Gobierno en relación a los pactos postelectorales para formar un gobierno en España y también respecto a la situación catalana, pues se trataba de su primera visita a Cataluña tras el ciclo electoral. Sánchez, en cambio, ha evitado ambos asuntos. Sí ha ha realizado alguna referencia velada en su discurso, que ha girado en torno a su proyecto económico para los próximos años. «España es un gran país», «es una democracia consolidada», ha señalado frente a quienes desde el mundo independentista insisten en que España es un Estado autoritario donde existen presos de conciencia y se vulneran derechos fundamentales.

El presidente del Gobierno ha destacado que España es un país que ha sabido descentralizarse y compartir soberanía. «No podemos levantar falsos muros y fronteras», ha señalado. Sánchez ha llamado a superar los complejos de antaño, se ha postulado para jugar un papel de liderazgo en la UE y ha hecho una llamada a «dar un paso al frente», en un momento en que «los vientos de cola empiezan a remitir». «Hace falta pasar página», ha expresado. «No podemos seguir en una rotonda interminable en la que damos vueltas sin dar solución a los problemas», ha señalado. Y ha rematado destacando la labor de los políticos de la transición, que consiguieron un acuerdo que tuvo «mucho mérito». Pero aquel acuerdo, plasmado en la Constitución del 78, no es el «techo», ha advertido, sino que debe ser el punto de partida, el «precedente de lo que podemos conseguir todo juntos».

Previamente, el presidente del Círculo de Economía, Juan José Brugera, había interpelado a Sánchez instándole a tejer una «cultura del pacto» y le ha recordado las palabras del vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, que ayer propuso al Gobierno retomar el diálogo a partir de la declaración de Pedralbes, pero Sánchez ha evitado esta mañana toda referencia directa tanto a la negociación del futuro gobierno ni al conflicto con la Generalitat. Sánchez ha obviado la llamada que le hizo el Govern al diálogo. La posición de los socialistas, así lo ha expresado Miquel Iceta en alguna ocasión, es que hasta que no haya elecciones en Cataluña, difícilmente podrá retomarse un diálogo en condiciones.

Los empresarios han reclamado a Sánchez que no imponga un sistema de cargas fiscales inasumibles, después de que Pablo Iglesias abogara ayer en este mismo foro por subidas de impuestos a los que ganan más de 100.000 euros y el presidente del Gobierno ha replicado que la «política fiscal estará alineada con el crecimiento económico». También ha apostado por abordar un nuevo estatuto de los trabajadores.